El Cáucaso, una explosiva bisagra entre Oriente y Occidente
La enorme región, rica en petróleo, está signada por conflictos étnicos y territoriales
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MOSCU (AFP).- La región del Cáucaso es un verdadero polvorín que regularmente es golpeado por conflictos étnicos, y el sangriento final de la toma de una escuela en Osetia del Norte no hace más que amenazar el frágil equilibrio que existía hasta esta semana.
El Cáucaso, un territorio de 440.000 km2 que actúa como bisagra entre Oriente y Occidente, comprende una cadena montañosa de 1250 km y es una región rica en crudo. Al sur, la Transcaucasia está constituida por tres Estados independientes desde 1991, tras la caída de la Unión Soviética: Georgia, Armenia y Azerbaiján.
La mayoría de las siete repúblicas de la Federación de Rusia (Chechenia, Daguestán, Osetia del Norte, Ingusetia, Karachayevo-Cherkesia, Adigea y Kabardino-Balkaria) están en el Norte. Ingusetia, de donde provenían algunos de los terroristas que tomaron la escuela, y Osetia del Norte se enfrentaron hace doce años por un conflicto fronterizo, en un combate en el que murieron cientos de personas. Desde entonces, las fuerzas de seguridad de la región están en estado de alerta.
Hasta hoy predomina en Osetia la sensación de que esa lucha fue desencadenada por los ingusetas y las muertes en la escuela amenazan con alimentar las ansias de venganza de los osetos, de quien se dice -como de los otros habitantes del Cáucaso- que cuentan todos con un arma en sus armarios.
Además, ambos pueblos están enfrentados por la religión. Las principales etnias caucásicas musulmanas son los cherkeses, los adigeos, los ingusetas, los chechenos y los avar. Los osetas son uno de los pocos pueblos mayoritariamente cristianos de la región.
Mientras que el cristianismo se propagó en los primeros siglos de nuestra era, la islamización tardó en llegar a la región, tras un breve dominio árabe en el siglo VII. El Cáucaso estuvo sometido a una lucha de influencia entre los imperios turco y persa, al dominio ruso y a las arbitrarias divisiones geográficas de Stalin. En 1722, la campaña de Pedro el Grande contra Persia fue el primero de una larga lista de conflictos con el Imperio Otomano, que acabó con la instauración definitiva del dominio ruso.
La conquista rusa se topó en el siglo XIX en el Cáucaso del Norte con la feroz resistencia de los musulmanes de las montañas. Tras su derrota en 1959, las principales etnias guerreras caucásicas emigraron masivamente al Imperio Otomano. El régimen soviético efectuó deportaciones masivas para acabar con las reivindicaciones nacionalistas. En 1944, Stalin deportó a chechenos e ingusetas a Siberia y Asia. El Cáucaso fue escenario de la primera guerra en territorio de la URSS en los 80, entre Armenia y Azerbaiján. A partir de entonces, no dejaron de sucederse los conflictos.
Y, a inicios de la década del 90, comenzó el conflicto que marca hoy a la región, cuando los separatistas chechenos iniciaron su rebelión..
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