El custodio de Lady Di no dio nuevos datos
Trevor Rees-Jones dijo que aún sufre amnesia; temen que esté bajo presión
1 minuto de lectura'
PARIS.- Dos horas de intenso interrogatorio al guardaespaldas Trevor Rees-Jones, el tercero realizado al único sobreviviente del accidente que costó la vida a la princesa de Gales, hicieron poco por dilucidar la trágica circunstancia.
"Todo salió bien -señaló a la salida su abogado, Christian Curtil-. Trevor se siente físicamente mejor, pero sigue sin acordarse de los minutos previos al choque. Tengo la impresión de que no ha aportado nada nuevo a las investigaciones."
Rees-Jones fue conducido en un Mercedes 280 negro similar al del accidente y alquilado a la firma Etoile-Limousine, la misma que suministró el vehículo con el que encontraron la muerte la princesa de Gales, Dodi al-Fayed y el conductor Henri Paul, el último 31 de agosto.
Con cientos de fotógrafos peleándose por obtener su primer plano en la entrada del Palais de Justice (incluido uno de los arrestados en el Pont de l´Alma, sobre el cual aún pesan cargos), el empleado de los Al-Fayed, de 29 años, no pudo ocultar las marcas de lo que fue, sin duda, la peor noche de su vida.
Y esto, a pesar de haber sido escoltado por cuatro colegas, dos guardaespaldas británicos contratados por el empresario egipcio en Londres y dos franceses del servicio de seguridad regular del hotel Ritz, también propiedad de los Al-Fayed.
El joven, vestido con una chaqueta marrón y jeans, ingresó en la sede judicial con evidente nerviosismo y aire sombrío, dando una imagen difícil de asociar con la de un hombre cuya profesión consistía hace poco en dar ejemplo de fortaleza.
Al no lucir el gorro que utilizó en otras ocasiones ni anteojos negros, fue posible ver cómo una cicatriz se extendía desde el tope de su frente hasta el ojo izquierdo, rodeado a su vez de rastros de sutura, y otra cicatriz en forma de "s" deslizándose desde un costado de la nariz, pasando por la mejilla hasta terminar en la mandíbula.
En la casa judicial lo aguardaba un traductor y el juez a cargo de la causa, Hervé Stephan. El interrogatorio comenzó a las 10.35 y terminó a las 12.45. Durante ese lapso, Rees-Jones simplemente habría confirmado lo dicho con anterioridad: recordó que Dodi al-Fayed convocó al conductor Henri Paul para conducir al grupo desde el Ritz, tuvo presente que un auto de color claro los perseguía junto con una hilera de motociclistas con fotógrafos a bordo y que Al-Fayed pidió a Paul que acelerara.
Su declaración sobre la última orden del novio de la princesa despertó rumores de que Rees-Jones se sumaría a la acción judicial por negligencia que prepara la familia de Henri Paul en contra de Mohamed al-Fayed.
El hecho de que el empresario egipcio haya pagado a los guardaespaldas y el auto en el que fue transportado ayer el joven sobreviviente parece contradecirlo.
Para algunos, sin embargo, no fue más que una prueba de que el testigo se encuentra bajo intensa presión para no extenderse más allá de lo que ya dijo.
Serias dudas
El supuesto último reportaje de Lady Di y su novio publicado por Paris Match provocaba, en tanto, más denuncias de falsedad.
Michael Gibbins, jefe de gabinete de la princesa y actualmente uno de los testaferros del fondo creado para administrar las donaciones recibidas tras su muerte, dijo que tiene "serias dudas sobre su autenticidad" y consideró que su divulgación "es terriblemente preocupante porque uno puede imaginarse cómo está dañando a su familia".
"La princesa era muy cuidadosa en su relación con los medios. Simplemente no puedo concebir que haya dado esta entrevista sin avisar a alguien en Kensington Palace, como siempre lo hizo -indicó-. Hablé allí con todo el mundo y nadie sabe nada.
"Algunas de las declaraciones y frases de este presunto reportaje no se parecen en nada a las palabras y al lenguaje empleado por la princesa -subrayó-. Además, de haber tenido lugar, debería haberse concretado durante los primeros días de sus vacaciones en Francia. Dodi llegó mucho más tarde y entonces su relación todavía no se había desarrollado.
"Tan sólo considerar hablar de matrimonio o de hijos resultaría absolutamente extraordinario -agregó-. Lo más probable es que hayan tomado pedazos de conversaciones privadas a lo largo de ese período. Es sumamente sugestivo que el nombre del autor de la nota se mantenga en secreto."
Kensington Palace no iniciará una acción legal contra la revista francesa por temor a que la publicidad agregue una dosis mayor de pena a los familiares de Diana.
"No es la mujer que conocí"
Richard Kay, el reportero de Daily Mail que fue su único confidente y con quien mantuvo una charla telefónica horas antes del accidente, también consideró la entrevista "decididamente extraña".
"Si éstas son realmente sus palabras, no se trata de la mujer que yo conocí -indicó-. Es inconcebible que este verano, con sus hijos William y Harry al lado, ella hubiera hablado en forma tan despreciativa y pública sobre su padre.
"Esto simplemente no puede haber ocurrido. Desde hace un tiempo ellos habían logrado construir un puente de entendimiento en su relación para poder criar normalmente a sus hijos", afirmó el reportero.
Kay estimó también como "muy raro" que la princesa asegurara que William se llevaba muy bien con Dodi al-Fayed. "Da la casualidad de que yo sé que no es cierto. William no podía ni verlo", aseguró.
En contraste, el vocero del dueño de Harrods, Michael Cole, emitió un comunicado indicando que su patrón estaba en condiciones de "confirmar que el reportaje se concretó al final de sus vacaciones familiares, las últimas que Dodi y Diana pasarían juntos".
- 1
- 2
La elección del hijo de Khamenei como nuevo líder supremo de Irán parece cerrar el camino a un rápido fin de la guerra
- 3
En la guerra de Irán habrá dos ganadores, y ninguno de ellos será EE.UU.
- 4
Cinco grandes interrogantes de la guerra con Irán: cuánto puede durar, quiénes podrían sumarse y qué pasará con el petróleo


