
El escudo contra China
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A los 72 años, el Dalai Lama, jefe espiritual de los budistas tibetanos, es el último escudo de protección para su pueblo frente a la política china en el Tíbet.
Pese a los intentos de diálogo con Pekín y a sus posiciones moderadas, el Dalai Lama constituye un problema para el poder chino, que lo considera un "secesionista" que busca la independencia del Tíbet. Mientras el gobierno tibetano en el exilio afirma que las protestas de los últimos días en el Tíbet responden a un movimiento espontáneo resultante de una frustración prolongada, China acusa a "la camarilla separatista del Dalai Lama" de haber organizado una conspiración para expulsar a los chinos del Tíbet.
Premio Nobel de la Paz en 1989, el Dalai Lama llama incansablemente a los seis millones de tibetanos que representa a utilizar medios pacíficos para dejar fuera de juego a Pekín. "Mientras yo esté aquí, puedo mantener a los tibetanos en calma. Si ya no estoy, no sé lo que pasará", dijo en 2005.
Heredero de una dinastía espiritual fundada en el siglo XIV, Lhamo Dhondrub fue elegido la decimocuarta encarnación del jefe supremo del budismo tibetano cuando tenía apenas 4 años. Fue proclamado al cumplir los 15.
Tras la fallida rebelión de 1959 contra China, cruzó a pie el Himalaya y se exilió en la India.




