
El incendio de una torre dejó a Rusia sin televisión
Semanas para reestablecer las emisiones.
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MOSCU.- Toda Rusia se quedó ayer sin televisión cuando la torre Ostankino, una estructura de 533 metros que controla gran parte de las comunicaciones del país desde Moscú , ardió.
Las llamas, no sólo cortaron las comunicaciones y provocaron otra conmoción a días de la tragedia del submarino nuclear Kursk, sino que también atraparon a cuatro personas en uno de los tres ascensores del edificio.
Con el fuego, dos de los tres ascensores de la torre se desplomaron vacíos hasta las bases de sus conductos. Pero el restante fue detenido a 330 metros de altura por los frenos de seguridad cuando caía. Tres bomberos y una persona de mantenimiento están bloqueados adentro con escasa reservas de oxígeno mientras equipos de rescate tratan de llegar hasta el lugar antes de que se agoten las reservas de aire.
"Desgraciadamente el cable del ascensor se está quemando. Es muy difícil llegar hasta el ascensor. No tengo idea cuándo podremos dominar el incendio", dijo el vocero del departamento de bomberos, Viktor Klinkine.
El incendio se produjo por un cortociruito en la parte superior de la estructura; los extintores de la planta no pudieron sofocarlo, y las llamas descendieron paulatinamente hacia los pisos inferiores. Los trabajadores y visitantes de la torre fueron evacuados antes de que el humo cubriera la superficie de la torre.
El fuego fue parcialmente sofocado seis horas después de que el cortocicuito lo provocara, pero las cuatro personas permanecían atrapadas en el ascensor.
El coordinador en jefe de los bomberos de Moscú, Leonid Korchik, dijo que las condiciones eran extremadamente difíciles para sus hombres, y las llamas aún no se encontraban totalmente bajo control al anochecer Aunque un equipo del FSB, los servicios de seguridad rusos, inspeccionó ayer la torre, las autoridades descartaron que el incendio haya sido causado por un sabotaje.
Sin embargo, minutos después de que las llamas comenzaran a propagarse, una llamada anónima advirtió a la policía moscovita que una bomba iba a estallar y desmoronar la torre pero grupos especiales no lograron detectar ningún explosivo. La llamada había alarmado a las autoridades, temerosas de una nueva ola de atentados como la que afectó a Rusia el año pasado.
Pantallas en blanco
El incendio interrumpió instantáneamente las emisiones de tres canales de televisión, entre ellos NTV, la cadena independiente más crítica con el Kremlin. Más tarde, el resto de las 12 cadenas que transmiten desde la torre cortaron sus señales por "tiempo indefinido", según fuentes que estimaron que las emisiones se reanudarán en "semanas o incluso meses".
El conocerse la noticia, Putin se reunió urgentemente en el Kremlin con el ministro de Comunicaciones, Leonid Reiman, para estudiar el posible uso de "canales de reserva".
Si bien las cadenas de televisión comenzaron a transmitir sus programas a todo el país a través de satélites, unos 10.000.000 de moscovitas permanecen aún con sus pantallas en blanco. También radios de gran audiencia, como la privada Eco de Moscú, fueron interrumpidas temporariamente.
La torre de Ostankino, la segunda estructura más alta del mundo tras la de Toronto, es el centro neurálgico de las comunicaciones rusas.
Cuando fue inaugurada, en noviembre de 1967, la torre de comunicaciones fue una sorpresa ya que no tiene rocas de soporte y se apoya en un sistema de 150 gruesos cables, en lugar de cimientos, que sostienen sus 55.000 toneladas de peso.

