"El menemismo trabó las investigaciones"
Calderón dice que los atentados obedecieron a promesas incumplidas de Menem
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"Creo que hubo un serio compromiso de ciudadanos sirios cercanos al ex presidente Carlos Menem para entorpecer las investigaciones de las voladuras de la embajada de Israel y de la AMIA, y también para evitar que yo llegara al ex presidente. En 1992, tras el atentado a la embajada, yo le había informado por escrito que podría ocurrir otro, como finalmente sucedió en la AMIA."
Horacio Calderón, consultor en temas de Medio Oriente y ex representante de empresas del Ministerio de Defensa para la venta de materiales bélicos en los países árabes, conoció a Menem antes de que éste llegara a la Presidencia y no duda en afirmar que los dos atentados -el de la embajada de Israel, en 1992, y el de la AMIA, en 1994- "obedecieron a una represalia de Irán, quizá con el apoyo de Siria, o por lo menos con el consentimiento de Siria", dijo a LA NACION.
"El motivo habrían sido las promesas incumplidas del gobierno de Menem de venderle a Irán uranio enriquecido, además del alineamiento con los Estados Unidos y la visita de Menem a Israel" en 1992.
Como testigo en las causas de la AMIA y de los envíos ilegales de armas a Croacia y a Ecuador, Calderón subrayó responsabilidades de Menem y su entorno en ambos casos.
En 1982, Calderón viajó con Menem a Libia y lo presentó a Muammar Khadafi, quien había organizado un congreso.
"Al llegar a Trípoli había que completar un formulario que incluía la religión del visitante. Le pregunté cuál le anotaba y me dijo que cualquiera porque le daba lo mismo."
"Menem hizo un mal manejo de cuestiones muy sensibles al alinearse con los Estados Unidos sin adoptar contramedidas. Le prometió a Siria que viajaría a poco de asumir, pero el primer país de la región que visitó fue Israel."
En el transcurso de una recorrida que realizó por países árabes en 1990, Calderón advirtió un clima marcadamente adverso hacia el flamante gobierno peronista.
"A mi regreso encontré a Menem en una recepción en la embajada inglesa. "Vengo del desierto", le dije. "¿Y cómo están las arenas del desierto, Horacito?", me preguntó. "Muy calientes, Carlos, muy calientes. Tengo que hablar con vos en privado." Quería advertirle."
El encuentro nunca se concretó, pero el 27 de marzo de 1992, pocos días después de la voladura de la embajada de Israel, Calderón envió a Menem un informe de diez carillas.
"Le informaba allí que el responsable era Hezbollah-Jihad y que era altamente probable que hubiera otro atentado y que por lo tanto había que adoptar medidas para evitarlo."

