El norte de México, aterrorizado por una guerra entre narcos
Los carteles de la droga están involucrados en una creciente lucha por territorio
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CIUDAD JUAREZ, México.- Las sangrientas guerras entre los "barones" de la droga, que luchan por controlar un territorio por donde circulan cientos de millones de dólares en narcóticos, han regresado para aterrorizar al norte de México con una ola de asesinatos.
El descubrimiento de once cuerpos, la semana pasada, bajo una casa de Ciudad Juárez fue la evidencia más reciente de la escalada de batallas por el dominio del narcotráfico, que muchos atribuyen a un incremento en la aplicación de las leyes que crean mayor presión sobre los carteles de la droga.
Las autoridades mexicanas estiman que los asesinatos fueron ordenados por miembros del cartel de Juárez, que incluye a un comandante de la policía estatal de Chihuahua.
La presunta participación del comandante fue un amargo golpe a la lucha contra el narcotráfico en Ciudad Juárez, actualmente considerada una de las ciudades más importantes de México en las sangrientas guerras de carteles. Así lo afirmó José Luis Santiago Vasconcelos, investigador especial de la delincuencia organizada de la Procuraduría General de México.
"Esto es muy grave", dijo Vasconcelos. "Nos demuestra una descomposición extrema de las fuerzas policiales, que están trabajando abiertamente y en concierto con las organizaciones criminales."
El descubrimiento de los once cadáveres y el arresto de un residente en la casa fue una clara indicación de que incluso el cartel más poderoso de México, encabezado por Vicente Carrillo Fuentes, está desesperado por mantener su bastión, informaron autoridades mexicanas. Según la policía, las víctimas eran miembros de un cartel asesinados por grupos rivales, en la guerra por asegurarse una tajada en el lucrativo tráfico de drogas. Las autoridades de México atribuyen la oleada de violencia a la presión de la policía sobre los "barones" de la droga. Los oficiales han hecho algunas exitosas incursiones en contra de los carteles.
"Chocan entre ellos; se están matando entre sí, debido a que no pueden encontrar un lugar para llevar a cabo pacíficamente sus actividades criminales", afirmó el procurador general, Rafael Macedo de la Concha.
Las batallas entre carteles de Nuevo Laredo, Tijuana y Juárez dejaron veinte muertos la semana pasada. En Nuevo Laredo, la tasa de asesinatos llegó a su récord el año pasado.
Una "pequeña Colombia"
En Tijuana, incluso personas de la vieja guardia que deberían estar curtidas por décadas de violencia entre carteles, están conmocionadas por la reciente ola de asesinatos."Están matando como nunca antes. Ahora es una pequeña Colombia", escribió Jesús Blancornelas, editor del polémico semanario Zeta, de Tijuana.
Con las elecciones presidenciales a menos de dos años, los tres partidos políticos más importantes de México están usando la seguridad pública para ganar electores, según Luis Astorga, de la Universidad Nacional Autónoma de México, que estudió los carteles durante casi 20 años.
El resultado es que los partidos políticos socavan, según Astorga, los esfuerzos de cada cual y sacuden avisperos en los bastiones de los carteles a lo largo de la frontera.
"Los partidos luchan por acabar con la delincuencia para tener una oportunidad de llegar a la presidencia", explicó Astorga.
Paradójicamente, ese tipo de presión puede conducir a la violencia, en particular cuando cientos de millones de dólares están en juego en un país que es considerado uno de los principales productores de amapola, para producir opio, y de plantas de marihuana, así como uno de los grandes canales para la cocaína proveniente de América del Sur.


