
El nuevo Lula, el candidato de la emoción
El líder del PT ya no representa una ruptura sino el "equilibrio y el optimismo", según sus palabras
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SAN PABLO.- "Lulinha no quiere pelear. Lulinha quiere paz y amor".
No hubo caso. Los periodistas querían que Luiz Inacio Lula da Silva entrara en el cruce de agresiones entre los candidatos José Serra y Ciro Gomes. Pero hablando así, en tercera persona, el candidato del Partido de los Trabajadores frustró a los que lo asuzaban. Lula ya no es el candidato de la ruptura, sino de la emoción. O como se define él mismo: "Soy el candidato del optimismo y el equilibrio".
Lula está zen y el papel le está haciendo cosechar apoyos por donde quiera que pase. Si lo atacan en un debate, se ríe y elogia al atacante. O, como máximo, lo trata con ironía. Es la práctica adquirida de cuatro elecciones consecutivas sobre sus espaldas. Y el descubrimiento de que la intransigencia en el discurso le puede haber costado la derrota en las tres elecciones anteriores.
"Antiguamente, tenían miedo de la bandera roja del Partido de los Trabajadores, de la agresividad de los militantes petistas, del ruido que hacíamos. Pero todo el mundo evoluciona", expresó ayer. Ahora, en lugar de atacar, Lula llora. Así fue ayer en el espacio publicitario electoral reservado para los candidatos. Durante el corto, el candidato cuenta su historia. Relata que se casó con su primera mujer, María de Lourdes, y en 1971 ella quedó embarazada. "Me dijeron: "Venga mañana y traiga ropa de bebe". Me puse feliz, busqué las ropitas y, al día siguiente, volví al hospital". En ese momento Lula rompe en llantos y la escena es cortada. Reaparece con los ojos rojos, continuando la historia: "Cuando llegué al hospital, la mamá y el bebe habían muerto". Lula vuelve a llorar, la escena es cortada, y cuando la imagen retorna, el candidato asevera mirando a la cámara: "Quién pasa por un trauma como ese, nunca más se olvida".
La emoción es la especialidad de Duda Mendonça, asesor de marketing que se apoderó de la campaña del Partido de los Trabajadores. Duda, bahiano, nunca prestó atención a la ideología. Dirigió campañas para candidatos de la derecha más retrógrada, de la izquierda marxista, o de argentinos como José Manuel de la Sota. Vende política como se vende chocolate o jabón en polvo.
Aceptó dirigir la cuarta campaña de Lula si le daban poder total. Lo obtuvo, y lo primero que hizo fue fabricar una estrella roja del PT, de peluche, y lo puso a Lula abrazado a ella y riéndose. Duda decía que Lula aparecía siempre muy serio. Ahora aparece riéndose en todas las fotos, o llorando emocionado. Uno de los primeros cortos del PT mostraba a una familia común quejándose de los problemas de la vida diaria, del aumento de las cosas, de la inseguridad. Y una voz en off concluía: "En el fondo, todos somos un poco PT". La idea era barrer con las consignas ideológicas y acercar el partido a la gente. Oscilando con 35 % a 37 % de las intenciones de voto, la estrategia parece haber funcionado.
Pudor ideológico
Pero el "Lula conciliador" puede no ser sólo una creación de Duda. Aun en su etapa más radical, Lula nunca fue de andar citando a Marx -ironías del destino, era Fernando Henrique Cardoso el que lo hacía, en la década del 70-. Católico, familiero, bonachón, nunca pudo ser puesto en el mismo casillero de los demás líderes de la izquierda latinoamericana. Ya en la elección pasada había mostrado cierto arrepentimiento por haber dejado de ir a comer a buenos restaurantes por pudor ideológico y miedo al "qué dirán".
Ese tipo de pudores quedaron atrás. El lunes, cuando los candidatos se reunieron con Cardoso para conversar sobre el acuerdo de Brasil con el FMI, Lula no sólo apoyó el acuerdo -llamándolo inevitable-, sino que fue el único opositor que dialogó a solas con el presidente. Para Cardoso, la victoria de Lula sería como la cereza de la torta: fue tan democrático su estilo que hasta terminó su mandato permitiendo la alternancia en el poder, espera que digan si su candidato, José Serra, es derrotado.
Como Pelé, Lula a veces habla en tercera persona. "Lula no tiene problema ninguno en discutir seis horas en tono duro y serio con los banqueros sobre los problemas del país", dice él mismo. Para ejemplificar su evolución, Lula usa imágenes personales. Años atrás había calificado a la Federación Brasileña de Bancos como uno de los sectores "más retrógrados" de la sociedad. El martes, el candidato del PT visitó la Federación y tuvo una recepción cálida. "Es igual que con Marisa (esposa de Lula). La primera vez que hablé con ella, ella casi ni habló conmigo. Pero después lo hizo y ahora estamos casados hace muchos años", definió Lula con candidez. Ese es el nuevo Lula.
Definiciones
Lula
- "Antiguamente tenían miedo de la bandera roja del Partido de los Trabajadores, de la agresividad de los militantes petistas, del ruido que hacíamos. Pero todo el mundo evoluciona."
- "Soy el candidato del optimismo y del equilibrio."
- "Lulinha no quiere pelear. Lulinha quiere paz y amor."
- "Lula no tiene problema ninguno en discutir seis horas en tono duro y serio con los banqueros sobre los problemas del país. Es igual que con Marisa (su esposa). La primera vez que hablé con ella, ella casi ni habló conmigo. Pero después lo hizo y ahora estamos casados hace muchos años."



