Emiratos Árabes Unidos suspende sus vínculos comerciales con Irán y Teherán amenaza a los aliados norteamericanos del Golfo
Ambos países han mantenido estrechos vínculos económicos y culturales pese a sus tensiones políticas; esta semana, Abu Dabi acusó a la república islámica de lanzar misiles contra su territorio
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TEHERÁN.– Irán amenazó este miércoles con lanzar nuevos ataques contra los países del Golfo que presten apoyo al Ejército norteamericano, en una nueva señal de escalada regional. La advertencia llegó horas después de que Emiratos Árabes Unidos suspendiera todas las operaciones comerciales y financieras con Teherán, tras acusar al régimen iraní de lanzar misiles balísticos hacia territorio emiratí.
El rápido deterioro de los vínculos entre ambos países alimenta los temores de una nueva fase de la crisis, en momentos en que no se vislumbran conversaciones renovadas entre Teherán y Washington y Estados Unidos refuerza su presencia militar en la región.
La decisión emiratí fue adoptada “a la luz de las escaladas regionales que socavan la paz y la seguridad regional e internacional”, declaró el martes por la noche Afra Al Hameli, vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores. La funcionaria añadió que Emiratos está “firmemente comprometido con la protección de la integridad del sistema financiero internacional”.
La medida supone un giro significativo en una relación atravesada históricamente por fuertes tensiones políticas, pero también por profundos vínculos económicos y comerciales. Los Emiratos Árabes Unidos, separados de Irán por unos 80 kilómetros a través del golfo Pérsico, han mantenido durante décadas un intenso intercambio con la república islámica.
Dubái, la ciudad más grande del país, se convirtió en uno de los principales centros comerciales para empresas y ciudadanos iraníes y, según analistas, también desempeñó un papel relevante en los mecanismos utilizados por Teherán para sortear las sanciones internacionales, algo que generó reiteradas presiones de Washington.
El comercio bilateral alcanzó unos 28.000 millones de dólares en 2024, cuando Emiratos era la principal fuente de importaciones de Irán, con envíos de productos electrónicos, metales preciosos y otros bienes, según datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Crece la tensión entre Emiratos e Irán
El comunicado emiratí no precisó cuándo comenzó a regir la suspensión ni qué episodio concreto precipitó la decisión. Sin embargo, el anuncio llegó después de una semana de acusaciones cruzadas por una serie de incidentes en el estrecho de Ormuz.
Emiratos acusó a Irán de atacar buques petroleros emiratíes que navegaban por esa estratégica vía marítima frente a la costa sur iraní, por donde circula una parte sustancial del comercio mundial de petróleo y gas.
El martes, el Ministerio de Defensa emiratí emitió alertas por un inminente ataque con misiles y posteriormente informó que dos proyectiles balísticos lanzados desde Irán habían tenido como objetivo la navegación marítima. Teherán negó haber llevado a cabo esos ataques, aunque no negó ni reivindicó los recientes episodios contra buques petroleros.
Los incidentes provocaron una fuerte reacción de Abu Dhabi. El sábado, el Ministerio de Relaciones Exteriores acusó a Irán de utilizar la navegación por el estrecho de Ormuz como “una herramienta de coerción o chantaje económico” y calificó esa conducta como una “amenaza directa a la estabilidad de la región”.
Teherán, a su vez, criticó la decisión de Emiratos de cortar los vínculos comerciales. “Este comportamiento es contrario al principio de buena vecindad y perturba los esfuerzos en marcha para fortalecer la confianza entre los países de la región y evitar una escalada”, afirmó el miércoles el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, durante su conferencia de prensa semanal.
La ruptura contrasta con el acercamiento que ambos países habían ensayado apenas unos meses atrás. Después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán en febrero y desencadenaran una conflagración regional, Emiratos soportó inicialmente buena parte de la represalia iraní. El país, que alberga una importante base militar estadounidense, informó haber sufrido más de 2700 ataques con misiles balísticos y drones procedentes de Irán.
Tras el acuerdo inicial de alto el fuego alcanzado por Estados Unidos e Irán en abril, las tensiones disminuyeron de manera considerable. Hubo contactos directos entre altos funcionarios y se reanudaron los vuelos entre ambos países.
Pero, a medida que la tregua se fue debilitando, Irán volvió a intensificar sus operaciones en la región. Durante un período concentró sus ataques principalmente en Bahrein y Kuwait, dejando relativamente al margen a Emiratos, hasta que los recientes incidentes en Ormuz volvieron a colocar a Abu Dhabi en el centro de la crisis.
Tampoco está claro si Estados Unidos tuvo algún papel directo en la suspensión del comercio. El anuncio se produjo pocas horas después de una conversación telefónica entre el presidente norteamericano, Donald Trump, y el gobernante emiratí, el jeque Mohammed bin Zayed.

El gobierno de Trump busca profundizar la presión económica sobre Teherán. La semana pasada, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, amenazó con “aplicar medidas como nunca antes se hayan visto en la historia del aislamiento económico” de un país.
Además, en una conversación telefónica mantenida el martes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el asesor de Seguridad Nacional de Emiratos, el jeque Tahnoon bin Zayed, analizaron “la coordinación entre Estados Unidos y Emiratos para responsabilizar a Irán y a sus grupos terroristas aliados por los ataques en curso”, según informó el vocero del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Advertencia a los aliados norteamericanos
En ese contexto, Teherán elevó el tono contra los países que albergan fuerzas estadounidenses o facilitan sus operaciones militares.
“Queremos advertir: toda asistencia o facilitación prestada al Ejército agresor estadounidense equivale a una participación en las operaciones militares estadounidenses”, afirmó el general Ali Abdollahi, jefe de las Fuerzas Armadas, en un comunicado difundido por la agencia Mehr.

“Parece improbable que un número tan elevado de aviones militares, en particular aviones cisterna, se encuentre en bases regionales sin el conocimiento de los países anfitriones”, añadió.
La advertencia coincide con un nuevo refuerzo del despliegue norteamericano. El portaaviones USS George Washington está siendo enviado otra vez a la región para relevar al USS Abraham Lincoln.
Los países del Golfo “que han publicado declaraciones afirmando que no autorizarían a Estados Unidos a utilizar su territorio contra Irán deben saber que estamos perfectamente al corriente”, afirmó Abdollahi, en una advertencia dirigida a los gobiernos que buscan tomar distancia pública de las operaciones norteamericanas.
Qalibaf visita Irak
En paralelo, el presidente del Parlamento iraní y principal negociador del régimen islámico, Mohammad Bagher Qalibaf, llegó el miércoles a Irak para una visita de tres días, durante la cual mantendrá reuniones con funcionarios iraquíes y dirigentes de una coalición política respaldada por Teherán.
El viaje adquiere especial relevancia por el papel de las milicias iraquíes vinculadas a Irán, que han lanzado y reivindicado ataques con drones contra bases estadounidenses y objetivos diplomáticos dentro y fuera del país. Esa actividad aumentó la presión sobre Bagdad, que desde hace años intenta preservar sus vínculos tanto con Washington como con Teherán.
Qalibaf elogió el miércoles a esos grupos, a los que denominó la “resistencia en Irak”, y los definió como un “componente clave del poder nacional del país”.
“Después de años de experiencia en Irak, la resistencia ha ido más allá de las fronteras de los dos países y se ha convertido en una fuerza influyente a nivel regional y global”, afirmó.
Irán ha dependido durante años de una red de aliados y fuerzas afines para proyectar poder en Medio Oriente, entre ellos el grupo terrorista Hezbollah, en el Líbano, los rebeldes hutíes de Yemen y distintas milicias iraquíes alineadas con Teherán.
Agencias AP y AFP y diario The New York Times



