
En Bolivia, apuestan a hacer negocios con el "Camino del Che"
Buscan capitalizar la ola izquierdista en la región
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CAMIRI, Bolivia (Reuters).- El espíritu emprendedor capitalista está floreciendo tras los pasos de Ernesto "Che" Guevara, el revolucionario cubano nacido en la Argentina que murió en su fallido intento por implantar el comunismo en Bolivia.
Los bolivianos emprendedores piensan que es tiempo de expandir el turismo al incrementar la llegada de izquierdistas internacionales que viajan a Bolivia para homenajear al Che, quien murió de un disparo en 1967, a los 39 años, y se convirtió en un ícono revolucionario.
"Existen ahora muy buenas condiciones para desarrollar el negocio [del Che]", dice Karen Wachtel, propietaria de la agencia de viajes Chaco Guaraní Tours, que tuvo un papel clave en el desarrollo del "Camino del Che" que conecta los hitos de la campaña de la guerrilla de Guevara y que ahora será ampliado. "La izquierda está ganando fuerza en América latina y aquí, en Bolivia, se habla mucho, mucho sobre el Che Guevara", dijo.
El presidente izquierdista de Bolivia, Evo Morales, colgó un enorme retrato del Che Guevara en el palacio presidencial después de su asunción en enero, y con frecuencia se menciona al líder revolucionario en los discursos del oficialista MAS.
Pero son los pequeños empresarios los que están buscando sacar provecho del Che Guevara.
La forma de hacerlo, dicen los operadores de turismo, es ofreciendo viajes que combinen los peregrinajes de izquierda con el eco turismo de aventura: a pie, a caballo o en vehículos todoterreno, por las escarpadas zonas montañosas que casi no han cambiado en los últimos 40 años.
Un proyecto, que comenzó con un subsidio de 436.000 dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), apunta a convertir las haciendas a lo largo del "Camino del Che", que se extiende a lo largo de 800 kilómetros desde Camiri, en el Sur, hasta Vallegrande, en el Norte, en museos y paradores para los viajeros. "Este es un trabajo en proceso", dice Alvaro de la Quintana, director de Hacienda del Chaco. "Incluye recrear el campamento central desde donde el Che dirigió su campaña", agregó.
Ni siquiera los empresarios más optimistas sueñan con algo que se parezca al turismo de masas, pero sí ven un destello de oro en una región remota que nunca ha atraído a visitantes en grandes números.
La celda de Debray
En Camiri, ciudad de calles adoquinadas, los sitios relacionados con el Che por ser desarrollados incluyen la celda donde el intelectual francés Régis Debray estuvo detenido durante su juicio por haber participado en el grupo guerrillero del Che. El caso atrajo la atención mundial y a decenas de corresponsales internacionales a Camiri. "Estamos tratando de localizar los papeles y cuadernos que Debray tenía en su celda y restaurarla, darle el aspecto que tenía en 1967", dijo Wachtel.
Otro lugar que ella quiere convertir en atracción turística es la habitación de hotel donde se hospedó Haydée Tamara Bunke, la extravagante espía cubana conocida como "Tania la Guerrillera", antes de ser desenmascarada.
Irónicamente, algunos de los involucrados en levantar la infraestructura turística para los paseos de la nostalgia del Che no son admiradores de su filosofía revolucionaria, actitud que comparten con los campesinos bolivianos que él en vano intentó convertir en guerrilleros.
Una semana antes de su muerte, Guevara se había quejado en su diario: "La población campesina no nos ayuda para nada y se están convirtiendo en informantes". La clase media boliviana era igualmente desconfiada. "Crecí en Camiri -dice Wachtel-, y nunca olvido la imagen de los helicópteros con cuerpos de soldados jóvenes. Ibamos a un velorio prácticamente todos los días."
Wachtel dijo que se había dado cuenta del potencial del turismo Guevara después de tener una disputa pública en 1994 con el entonces canciller cubano, Roberto Robaina, en una conferencia sobre turismo en La Habana. "No estaba de acuerdo con su versión de la historia, y después la gente se me acercó, me habló al respecto y me di cuenta de que podíamos usar al Che para nuestro beneficio", dijo.
El camino boliviano del Che tiene un rival cubano, la Ruta Guerrillera, un recorrido de 1480 kilómetros para los más acérrimos fanáticos. La ruta vuelve sobre los pasos del avance de la Columna 8, la unidad rebelde que lideraba Guevara, desde Bayamo, al este de Cuba, hasta La Habana.
Ni Cubaism, la empresa cubana que ofrece los paseos que cubren la ruta, ni los bolivianos involucrados en el turismo relacionado con el Che Guevara tienen cifras precisas de turistas ni de ganancias. Ambas compiten por las ganancias que el Che arroja con el cibersitio thechestore.com , que dice tener "la mayor colección de mercadeo del Che Guevara del mundo". Ofrece camisetas, camisas, buzos, gorros, ropa militar, artículos de colección, videos, música y afiches del Che.




