
En Italia comparan el atentado con el 11 de septiembre
Todo el país sigue en estado de shock
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ROMA.- "Como Ground Zero." El día después del peor atentado contra militares italianos desde la Segunda Guerra Mundial, el ministro de Defensa, Antonio Martino, hizo ayer una visita relámpago al escenario del horror: el cuartel general de los carabineros en Nasiriyah, al sur de Irak, que fue devastado anteayer en un atroz atentado que mató a 19 "ragazzi", y dejó a Italia en estado de shock.
"Fue como volver a ver Ground Zero. La impresión es la misma. El enemigo contra el que nos enfrentamos es el mismo: el terrorismo global que golpea en cualquier parte", dijo el ministro de Defensa. En jeans y chaleco antibalas, Martino habló en sintonía con el gobierno de centroderecha de Silvio Berlusconi, que volvió a asegurar ayer que las fuerzas armadas italianas se quedarán en Irak, pese al creciente desacuerdo de la opinión pública italiana, cada vez más contraria a la política exterior del Cavaliere.
En otro día de lágrimas, lleno de expresiones de pésame, de banderas a media asta, de escenas de dolor desgarrador de las familias de las víctimas, a raíz de la muerte cerebral de otro soldado, el balance de la tragedia que golpeó de repente a Italia creció a 19 muertos: 12 carabinieri -policía militar-, 5 soldados del ejército y dos civiles muertos.
Aunque la fecha aún no está confirmada, todo indica que el martes próximo, una vez que hayan regresado los cuerpos de los "mártires", será una jornada de luto nacional. Entonces se llevará a cabo el funeral de los 19 italianos caídos en Irak, muy probablemente en una basílica romana, que podría ser San Juan de Letran o San Pablo Extramuros. Ese día, habrá medidas especiales, que incluyen por ejemplo que los colegios guarden un minuto de silencio en homenaje a las víctimas, el cierre momentáneo de tiendas, y cambios en la programación televisiva. Medidas que ya ayer podían notarse en esta capital, donde el Coliseo quedó a oscuras en señal de luto, y donde los ramos de flores seguían inundando las sedes centrales de los carabineros.
Todos los canales seguían mostrando ayer las imágenes del palacete destruido de Nasiriyah y a los sobrevivientes del atentado kamikaze más mortífero de la posguerra en Irak. Y, si bien muchos consideraban que aún no era tiempo de polémicas, como había pedido Berlusconi anteayer, las discusiones tenían un sólo denominador común: Irak.
El debate
¿Hay que quedarse allí en nombre de una alianza con los Estados Unidos que no convence a nadie, o emprender la retirada, porque lo que hay en Irak no es una misión de paz, sino una verdadera guerra?
"El 12 de noviembre pasó a ser el 11 de septiembre italiano", afirmaba un editorial del diario oficialista Libero, que al igual que el ministro de Defensa, que comparó el cráter de 8 metros del comando de Nasiriyah con Ground Zero, vinculaba el drama de las familias de los "ragazzi" italianos con una lucha contra un enemigo invisible, que involucra a todo Occidente desde el ataque a las Torres Gemelas. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llamó ayer a Berlusconi para expresar la cercanía del pueblo norteamericano en este difícil momento.
Otros editoriales, e-mails, mensajes radiales o en Internet de gente común acusaban a Italia de haber enviado sus "ragazzi" al matadero, no para defender a sus ciudadanos y a su democracia del desafío terrorista, sino en nombre de una alianza con un país, Estados Unidos, que rompió las reglas del derecho internacional al atacar a Irak sin motivos verdaderos, amén de las aún inhallables armas de destrucción masiva.
Algunos informes hablaban de que en verdad informes de inteligencia habían advertido que podrían haber atentados tremendos en el sur de Irak. "Los italianos sabían que no se respiraban buenos aires en Nasiriyah, y que se venía un atentado", dijeron algunos carabineros entrevistados por los noticieros de TV.






