España desmanteló la célula más activa de ETA
El comando Vizcaya fue responsable de los últimos atentados
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MADRID.- La historia dio una vuelta más. Y la policía española declaró ayer desarticulado el comando Vizcaya de la banda terrorista ETA. Con la salvedad de que éste podría ser uno de los que menos han durado en la historia de la organización criminal: sólo 11 meses desde que se integró hasta que terminó su efímera vida.
El comando Vizcaya suele ser una especie de "insignia" de la banda y sus actividades criminales, la demostración sangrienta de que sigue viva.
Con la de ayer es la tercera vez en seis años que la policía española lo declara descabezado y luego vuelve a reconstituirse. Por eso, anoche la sospecha policial era que lo mismo podría ocurrir en esta ocasión. Que en un futuro próximo el comando Vizcaya tenga nueva forma, con otros cuadros; tal vez, más jóvenes que los capturados ayer, cuyo jefe, un tal Arkaitz Goikoetxea, tiene 28 años.
Pero, a pesar de su juventud, el jefe capturado tiene varias muertes sobre las espaldas, una cicatriz en la cara y unos cuantos dedos menos por culpa de una bomba casera que estalló mientras la preparaba.
"Yo no puedo asegurar que éste sea el único comando de la ETA que esté operativo en este momento; pero sí puedo asegurar que es el más activo, el más buscado y el que mayor participación ha tenido desde que la banda abandonó la tregua" en marzo de 2007, dijo el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Según pudo saber LA NACION, el comando preparaba una campaña de verano (boreal), de lo que podría considerarse una suerte de "anticipo" de la cadena de cuatro detonaciones registrada hace 48 horas en playas de Cantabria.
La duda era si el grupo capturado era el único en actividad. Y, con el correr de la tarde, la sospecha del ministro se hizo evidente: los investigadores corroboraron la firma de Goikoetxea y de su gente en varios de los atentados más recientes de la banda.
Pero no pudieron hacer lo mismo, por caso, con el crimen del ex edil socialista Isaías Carrasco, asesinado a balazos mientras atendía una cabina de peaje. "Al parecer, eso fue obra de otro grupo", deslizaron anoche fuentes policiales, persuadidas de que hay otros terroristas activos.
Al comando de Goikoetxea sí se lo considera responsable, entre otros crímenes, de la muerte del guardia civil Juan Manuel Piñuel, ocurrida durante el estallido de un coche bomba en el cuartel de la localidad alavesa de Legutiano, así como de los ataques sufridos por el cuartel de Durango y los juzgados de Gexto y Sestao.
La captura del joven jefe y de los ocho miembros que integraban su grupo fue considerada "un golpe importante" en fuentes policiales. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón se trasladó ayer a Bilbao para seguir de cerca la detención.
Lo llamativo es que las capturas de los miembros del comando se concretaron en ciudades de toda España, incluidas la andaluza Fuengirola y la gallega Pontevedra.
"Pero es el mismo grupo, no hay duda. Lo que ocurre es que estaban organizados con una estructura de complejo, en el que un jefe, a sueldo de ETA, coordina las tareas de personas «legales», que están integradas en la sociedad y hacen vida normal", explicaron fuentes de la investigación.
Hay sospechas de que, como parte de la ofensiva de verano, el comando capturado tenga en mente alguna acción en la Costa del Sol y en la costa portuguesa. Pero, al cierre de esta edición, no había indicios al respecto.
El de ayer es el segundo golpe fuerte que recibe la banda en pocos meses. En mayo último, con la captura en la ciudad francesa de Burdeos del veterano Javier López Peña, alias "Thierry", el ministro Rubalcaba afirmó que se había atrapado al "número uno" de la organización criminal. Pero, si bien eso fue puesto en duda por quienes consideran que el jefe de la banda es el prófugo Garikoitz Aspiazu, alias "Txeroki", no hubo dudas de que la captura de Thierry fue un golpe al que, ayer, se sumaba el del comando Vizcaya.
La mayoría de las fuerzas políticas españolas felicitaron a la policía y a la Justicia por lo actuado. "Siempre que la decisión sea luchar contra ETA, el gobierno contará con nuestro apoyo incondicional", dijo el líder del opositor Partido Popular, Mariano Rajoy.
Hace sólo un año, la banda anunció: "Todos los frentes están abiertos". Y, con eso, sumió al país en una gran preocupación. Anoche, la impresión de las autoridades policiales era que cada vez le cuesta más cumplir con sus atemorizantes amenazas.


