España: el insólito desfile de personas vivas en ataúdes para desafiar a la muerte

Son seis los ataúdes que circulan cada 29 de julio por las calles de Nieves
Son seis los ataúdes que circulan cada 29 de julio por las calles de Nieves Fuente: AFP - Crédito: MIGUEL RIOPA
(0)
29 de julio de 2019  • 17:31

NIEVES (AFP).- Acompañados de cantos religiosos, seis ataúdes abiertos son transportados en procesión alrededor de la iglesia y el cementerio de Nieves. ¿A quiénes entierran? A nadie. Sus ocupantes, vivos, lanzan un desafío a la muerte, en una de las tradiciones más insólitas en España.

El insólito desfile de personas vivas en ataúdes para desafiar a la muerte - Fuente: AFP

01:35
Video

Cinco penitentes de esta población de 4.000 habitantes en Galicia, noroeste de España, son transportados cerveza en mano para agradecer a Santa Marta el haber salvado a un ser querido o para pedirle que lo haga.

Algunos llevan el rostro oculto por un abanico o un sombrero, para protegerse de las cámaras...y del inclemente calor.

Los orígenes de la tradición son pocos conocidos y hay diferentes versiones
Los orígenes de la tradición son pocos conocidos y hay diferentes versiones Fuente: AFP - Crédito: MIGUEL RIOPA

La sexta, María Rodríguez, pasó tres cuartos de hora acostada en un ataúd para agradecer a la santa haber salvado a su perro con cáncer.

"Fue una cosa espontánea" el haberse unido a la celebración, explica la jubilada de 69 años, que descubrió esta tradición en los medios.

"Eso no te lo piensas, eso te sale del alma y del corazón cuando quieres a alguien", explica la señora, residente en Vigo, la principal ciudad de la región.

Modesto Gómez, un restaurador de 70 años que asiste a la procesión desde que era niño, afirma que no hay nada de siniestro en esta fiesta, aun cuando el permanecer en el ataúd puede ser exigente física y mentalmente.

"Esto es un culto a la vida. Personas que en momentos difíciles se han ofrecido a un sacrificio muy importante, que es meterse en un ataúd", estima.

Quienes deciden entrar en un ataúd es como parte de agradecimiento o para pedir la mejora de salud de un ser querido; incluso, de una mascota
Quienes deciden entrar en un ataúd es como parte de agradecimiento o para pedir la mejora de salud de un ser querido; incluso, de una mascota Fuente: AFP - Crédito: MIGUEL RIOPA

"Para mí, es lo más grande", opina María del Carmen González, nativa de Nieves, donde cada 29 de julio se realiza esta procesión. Este año la siguió junto a su hija Aida, descalza y con un sudario blanco cubriendo sus hombros.

El año próximo, María del Carmen quiere que un ataúd sea portado para agradecer a la santa que su marido sobrevivió a una neumonía, y otro para pedir por su nieta que tiene "varios problemas", confiesa discretamente.

Si dependiera de ella, iría ella misma dentro del ataúd, pero su familia tiene temor de que pueda pasarle algo por el calor.

La vida, la vencedora

La solemne procesión, que pone punto final a nueve días de fiesta, pasa junto a puestos donde se vende cerveza y un castillo inflable para niños con la figura de Bob Esponja.

¿De dónde viene esta tradición? Nadie lo sabe.

Según un libro sobre el desfile editado localmente, la procesión de los ataúdes podría remontarse a las Cruzadas medievales.

La gira se da a plena luz del día y cerca del cementerio de la ciudad
La gira se da a plena luz del día y cerca del cementerio de la ciudad Fuente: AFP - Crédito: MIGUEL RIOPA

Los nobles partidos en combate habrían descubierto en La Provenza francesa el culto a Santa Marta, que según la tradición cristiana vio resucitar a su hermano Lázaro tras pedir a Jesús. A su regreso a Galicia, le habrían agradecido a la santa el haberles salvado la vida, ocupando sus propios ataúdes, felices de usarlos en vida.

Otra explicación, más realista, la propone el sociólogo Carlos Hernández, quien prepara una tesis sobre la procesión: En el pasado, las personas adquirían su ataúd en vida, cuando tenían los medios o un miembro de su familia se encontraba mal de salud.

Y cuando los enfermos sobrevivían, "como tenían el ataúd en casa, lo donaban a la parroquia" para ser usado por los más necesitados. Pero no se sabe en qué momento comenzaron a acostarse en ellos.

Mientras se hace el desfile, los presentes rezan y cantan oraciones católicas
Mientras se hace el desfile, los presentes rezan y cantan oraciones católicas Fuente: AFP - Crédito: MIGUEL RIOPA

En un país con multitud de procesiones de penitentes o carnavales, cobra importancia escenificar la lucha entre el bien y el mal o entre la vida y la muerte, explica Hernández.

"En el fondo es eso: es la afrenta de mirar a la muerte, de mirar al mal, para que la que salga vencedora de la fiesta sea la vida", interpreta el sociólogo.

Otra población en Galicia organiza, en septiembre, una procesión de ataúdes, pero vacíos, sin portar a aquellos que burlaron a la muerte.

Cada año es mayor el número de personas que llega hasta la ciudad de 4 mil habitantes, para presenciar el inusual ritual
Cada año es mayor el número de personas que llega hasta la ciudad de 4 mil habitantes, para presenciar el inusual ritual Fuente: AFP - Crédito: MIGUEL RIOPA

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.