ETA se endurece y no habla de tregua
En un comunicado, señaló que es el momento de "dar pasos", pero exigió condiciones para un futuro político en el País Vasco
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MADRID.- Diez días después de que el gobierno español anunciara el "pronto fin" de ETA, la banda terrorista hizo oír su voz con un comunicado que, sin embargo, no era el esperado por las autoridades y la sociedad española, al no mencionar en ningún momento un eventual alto el fuego. Por el contrario, exige condiciones para un futuro político en el País Vasco.
Emitido en euskera, la lengua vasca, y avalado con el característico sello de la serpiente enroscada en un hacha, el comunicado dice: "Ha llegado la hora de un firme compromiso; de dar pasos y de adoptar decisiones importantes sobre el futuro del País Vasco". Pero también advierte que esos pasos "no pueden ser unilaterales", en tácita referencia al fin explícito de la violencia que se le reclama como requisito para cualquier negociación.
De hecho, la nota, que irrumpe en medio de fuertes versiones y conjeturas de una posible tregua, parece ser un intento público por fijar la agenda de lo que en el gobierno español se denomina "proceso de paz". (Ver nota aparte.) Ayer, el Palacio de La Moncloa, sede del Ejecutivo nacional, declinó hacer comentarios sobre el texto, que a muchos sonó como un paño frío para esas expectativas.
El grupo terrorista insiste en que el "diálogo es la única salida para el conflicto", pero advierte que éste se prolongará de modo indefectible "si se pretende seguir gestionando el actual estatus político", en alusión al estatuto de autonomía que beneficia a la región vasca y que tradicionalmente considera insuficiente. En esa línea, imputa al Partido Nacionalista Vasco (PNV), a cargo del gobierno regional, y al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en el Ejecutivo nacional, que persistan en los intentos por "dar un nuevo aire a un marco autonómico que ya está muerto".
"Lo de siempre"
El texto se hizo llegar a las 21 (las 17 en la Argentina) a dos emisoras vascas. Y es tal la expectativa de tregua, que, en un primer momento, una de ellas se confundió y anunció que el alto el fuego había llegado. Luego, tuvo que dar marcha atrás y corregir sus expresiones iniciales. Más tarde, las emisoras de todo el país recogieron reacciones de agrupaciones y partidos políticos, signadas todas ellas por el pesimismo y la valoración de tales dichos como "propios de la ETA de siempre, la que ya conocemos" y no "la que anuncie el esperado cese de la violencia".
Así, fuentes del gobernante PSOE dijeron que la nota "no aporta nada nuevo, lo único que esperamos es que de una vez por todas ETA diga que deja las armas". En la vereda de enfrente, para el opositor Partido Popular (PP), de derecha, el comunicado vale para un llamado a que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "deje de hacer especulaciones" sobre un final de la violencia. "Tras lo que acabamos de ver y conocer, que la banda no cambia y que es la misma de siempre, sólo vale apostar decididamente por su derrota definitiva", dijo el vocero del PP en el País Vasco, Leopoldo Barreda.
El minoritario Izquierda Unida (IU), aliado del gobierno de Zapatero, vio en el texto "un retraso" en el proceso, que debe empezar por el "paso inexcusable" de que "declare la tregua", según su titular, Gaspar Llamazares.
El PNV, en el gobierno en el País Vasco, advirtió a ETA que no va a aceptar "ningún tipo de presión, tutela o condicionante sobre su actuación política por parte de aquellos a quienes sólo compete una decisión: dejar definitivamente las armas". El nacionalismo catalán moderado de Convergència i Unió rechazó también de plano cualquier intento de la banda por determinar el proceso de paz. "Lo primero que tienen que hacer es abandonar la violencia. No vale la pena entrar en otras consideraciones antes de que eso ocurra", dijo su vocero, Josep Antoni Duran i Lleida.
Ayer, en Bilbao, con diferencia de horas, hubo dos marchas de sentido opuesto: una, en contra de un precio político a la paz; otra, a favor del cese del juicio que se sigue en Madrid a integrantes de la banda armada.
Hace 40 años que ETA (Euskadi ta Askatasuna, ?Patria Vasca y Libertad´) tiene en vilo al país con atentados que han costado la vida de casi 900 personas. Pero el último ataque letal fue en mayo de 2003 y los casi tres años transcurridos desde entonces son el principal argumento gubernamental para avanzar en la búsqueda de un final para semejante ciclo.
Marcha por la autonomía catalana
- BARCELONA (AFP).- Unas 75.000 personas, según la policía, y casi un millón, según los organizadores, participaron ayer en Barcelona de una manifestación convocada por unas 600 asociaciones bajo el lema "Somos una nación y tenemos derecho a decidir". Los manifestantes pidieron una mayor autonomía para Cataluña y expresaron su apoyo al controvertido estatuto pactado en septiembre pasado en el Parlamento catalán. El texto, que está siendo estudiado por el Parlamento español, denomina "nación" a la región del nordeste español y le concede mayores ingresos impositivos.



