
Finalmente, Palin no será candidata
La ex gobernadora republicana anunció que no se postulará; quedan Mitt Romney y Rick Perry
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WASHINGTON.- La competencia para definir al republicano que enfrentará a Barack Obama dentro de 13 meses quedó ayer reducida a dos nombres aún sin mucho brillo luego de que la carismática Sarah Palin anunció, finalmente, lo que ya se sospechaba, esto es, que no será parte de la competencia y que se retira de la carrera por la Casa Blanca.
"Siento que seré mucho más útil a mi país y al partido ayudando a elegir a la persona indicada", dijo la mediática referente republicana, en un párrafo en el que parece dejar clara su aspiración de jugar un papel en la "coronación" de quien, finalmente, sea el candidato.
En los últimos meses, Palin venía coqueteando muy fuertemente con la posibilidad de presentarse a la carrera presidencial. Incluso, aún sin haber llegado a formalizar una decisión, cosechaba tantos o más respaldos que quienes sí lo habían hecho. Pero en las últimas semanas, sus propias vacilaciones le jugaron en contra. La afirmación de ayer no hizo sino confirmar una decisión que muchos daban ya por descontada. "Se dio cuenta de que la carrera sería una cuesta demasiado empinada", era, anoche, la conjetura que circulaba en su entorno.
Con Palin formalmente fuera de carrera, la competencia queda reducida a dos nombres, sin que ninguno de ellos hasta ahora haya descollado por su brillo. Uno de ellos es el del ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney; el otro, el del actual gobernador de Texas, Rick Perry.
"A esta altura, ése es el campo con el que se enfrentan los republicanos. No habrá más contrincantes", afirmó anoche Dan Balz, uno de los periodistas de The Washington Post que más de cerca han venido siguiendo la interna de la agrupación.
Hasta ahora, la apuesta carece de mucha seducción y tanto Romney como Perry han visto bajar sus apoyos de manera categórica en las encuestas de imagen.
Romney, por un problema de carisma; Perry, porque ha cometido tal cantidad de desatinos desde que se lanzó a la carrera que fue capaz de pulverizar respaldos con la misma celeridad con que pudo cosecharlos en un principio. El más reciente, la disputa en la que está envuelto por el nombre (de clara connotación racista) que tiene su retiro de campo en Texas.
¿Cuál de los dos se quedará con los votos que libera la decisión de Palin? Rápido en reflejos, Perry fue el primero en coquetear con la fallida candidata: no habían pasado diez minutos del anuncio cuando corrió un mensaje firmado por el texano elogiando a la ex gobernadora y jugueteando con la posibilidad de contar con su simpatía.
Todo un giro en la relación de dos que ayer estaban a los codazos por sacarse de la cancha. Ella, en todo caso, se reserva el as en la manga con la misma fiereza con que se guardó el secreto de su decisión. "En las próximas semanas ayudaré a coordinar estrategias para colaborar en la tarea que tenemos para reemplazar al presidente, retomar el Senado y mantener la Cámara de Representantes", afirmó Palin.
Otro misterio es por qué tardó tanto en comunicar una decisión que, según se conjeturaba anoche, tenía tomada desde hacía días. Pero eso, como tantas otras cosas, aún no tenía respuesta.
En todo caso, sí parece sugestivo el hecho de que su anuncio ocurrió un día después de que el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, dijera que no competiría.
Quienes la conocen afirman, en todo caso, que la opinión de su familia fue vital en la decisión. De hecho, en el breve comunicado, la ex gobernadora menciona a su marido y a sus hijos. "Tanto Todd [su marido] como yo estamos dedicados a Dios, a la familia y al país", expresó. Hace tres años, en 2008, Palin fue candidata republicana a la vicepresidencia, acompañando a John McCain.
Agencias AP, AFP, DPA y EFE






