Coronavirus: Finlandia, la más previsora de los nórdicos, no tiene problemas de barbijos ni de insumos médicos

Acumulado durante décadas, ese stock incluye también reservas de crudo, granos, maquinaria agrícola y materias primas para la fabricación de municiones
Acumulado durante décadas, ese stock incluye también reservas de crudo, granos, maquinaria agrícola y materias primas para la fabricación de municiones Fuente: Archivo
The New York Times
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6 de abril de 2020  

ESTOCOLMO.- Mientras algunos países buscan desesperadamente una fuente de abastecimiento de elementos de protección para combatir la pandemia de coronavirus, Finlandia está sentada sobre una envidiable pila de equipamiento de seguridad personal, como mascarillas quirúrgicas, quedando a la cabeza de sus menos previsores vecinos nórdicos.

Ese stock, acumulado a lo largo de muchos años y considerado tal vez el más grande de Europa, no solo incluye insumos médicos, sino también reservas de petróleo, granos, maquinaria agrícola y materias primas para la fabricación de municiones.

También Noruega, Suecia y Dinamarca habían almacenado grandes cantidades de equipamiento médico y militar, combustible y alimentos durante la Guerra Fría, pero más tarde abandonaron completamente esas reservas. No así los previsores finlandeses, que con sus enormes reservas nacionales dejaron expuesta la vulnerabilidad del resto de las naciones nórdicas.

Aunque año tras año Finlandia figura en la lista de los países más felices del mundo, su situación geográfica y su historia le enseñaron a esta nación de 5,5 millones de habitantes a prepararse siempre para lo peor, expresa Tomi Lounema, director de la Agencia Nacional de Suministros de Emergencia de Finlandia.

"Estar preparados está en el ADN del pueblo finlandés", sostiene Lounema, en referencia a la proximidad de su país con Rusia, su vecina oriental. En 1939, Finlandia tuvo que repeler una invasión soviética.

Además, la mayor parte del comercio internacional de Finlandia pasa por el mar Báltico. Eso, según Lounema, es un punto vulnerable en comparación con Suecia, que tiene acceso directo al Mar del Norte desde su costa occidental, mientras que Finlandia depende de las condiciones de seguridad geopolíticas y del flujo de tráfico marítimo en el Báltico. "Si se produce algún tipo de crisis, podemos sufrir disrupciones en la cadena de suministros", indica el funcionario.

Hace dos semanas, cuando el número de casos de coronavirus en Finlandia se disparó -hasta ayer, se habían registrado casi 2000 casos y 25 muertos-, el Ministerio de Salud y Acción Social ordenó que las máscaras almacenadas fuesen enviadas a los hospitales alrededor del país. "Las máscaras son viejas, pero funcionan", dice Lounema. Las autoridades confirmaron que ese stock se encuentra distribuido en una red de instalaciones a lo largo del país y que el sistema está en funcionamiento desde la década de 1950.

Los países nórdicos, en crisis

En Suecia, muy criticada por haber actuado con lentitud frente al avance de la pandemia, el stock de insumos médicos viene disminuyendo desde hace tres décadas por el cambio de mentalidad que se produjo tras el fin de la Guerra Fría, según Frederik Bynander, director del Centro de Seguridad Social de la Universidad Sueca de Defensa. Y agrega que cuando el gobierno sueco tuvo oportunidad de vender esas reservas, incluidos los insumos médicos, lo hizo.

El ingreso de Suecia a la UE, en 1995, también tuvo que ver. Desde entonces, el sistema de salud pública de Suecia funciona con entregas "en el momento", y los hospitales apenas tienen reservas para dos o tres días, explica Anders Melander, analista de la Agencia Sueca de Investigaciones en Defensa. "Supusimos que con el libre mercado siempre íbamos a poder comprar lo que hiciera falta", opina Melander. La privatización del monopolio farmacéutico del Estado, en 2009, también profundizó la dependencia y vulnerabilidad de Suecia. Hasta entonces, las droguerías del Estado garantizaban el abastecimiento en tiempos de crisis. Después de eso, ninguna oficina del gobierno se siguió ocupando del stock nacional de insumos. Pero aunque Suecia tal vez desatendió sus reservas nacionales, empezó a fomentar el stock particular entre sus ciudadanos.

Noruega antes solía ser más resiliente y estar mejor equipada para ser autosustentable en caso de una crisis, dice Leif Inge Magnussen, profesor adjunto de liderazgo en la Universidad del Sudeste de Noruega. Pero una evaluación de riesgo realizada el año pasado por el Directorio de Protección Civil concluyó que los mayores riesgos que corría el país eran una pandemia y la posible escasez de medicamentos. Audun Haga, director de la Agencia Médica Noruega, cuenta que el país podría agotar sus reservas médicas esenciales en cuestión de semanas, ya que gran parte de ellas provienen de China, que recién ahora está reabriendo sus fábricas.

Los países nórdicos que no se prepararon tan bien como Finlandia están abocados a encontrar alternativas para reorganizar su producción interna de insumos. En Noruega, la empresa de equipamiento médico Laerdal se comprometió a entregar 1000 respiradores para fines de mayo. En Dinamarca, la fabricante de bombeadores Grundfos hizo un prototipo de traje de protección apenas 36 horas después del pedido de ayuda del gobierno. En Suecia, los empleados cesanteados de la automotriz Scania fueron enviados a trabajar en una empresa fabricante de respiradores. Y la fabricante de vodka Absolut informó la donación de etanol para la producción de desinfectantes.

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