
Fracasó el diálogo entre Clinton y Netanyahu
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WASHINGTON (AFP)- El presidente Bill Clinton intentó ayer convencer al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu de retirar tal como estaba previsto sus tropas de Cisjordania, a fin de desbloquear el proceso de paz con los palestinos.
Netanyahu indicó en declaraciones a la prensa, al salir de la Casa Blanca, que no había llegado a un acuerdo sobre el repliegue de Cisjordania.
Clinton se reunió con el primer ministro durante una hora y media, o sea media hora más de lo previsto, dos días antes de entrevistarse con el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat.
"Hemos hablado del repliegue", explicó Netanyahu al abandonar la Casa Blanca, donde pasó igualmente dos horas con el vicepresidente Al Gore.
Dijo haber explicado a Clinton "nuestra voluntad de subordinar ese repliegue a nuestras preocupaciones en materia de seguridad" así como al respeto por los palestinos de sus compromisos, un respeto "que ha estado ausente hasta el presente".
El gobierno israelí reiteró el domingo su negativa a cifrar la amplitud de la retirada del ejército israelí de Cisjordania, lo que Estados Unidos reclama desde hace varios meses.
Washington exige una retirada "significativa y creíble", pero Clinton no quiso precisar cifras a la prensa.
Ni la Casa Blanca ni Netanyahu quisieron comentar la información del diario israelí Haaretz, según el cual Clinton propondría a Netanyahu una retirada del 12% de Cisjordania en tres etapas, lo que llevaría a 39% la superficie de Cisjordania bajo control palestino.
Netanyahu reiteró antes de reunirse con Clinton su acuerdo de principio a una repliegue, pero con la condición de que preserve "fronteras seguras para Israel y que se puedan defender".
Israel anunció la semana pasada que seguiría controlando la mayor parte de Cisjordania. Estas posiciones intransigentes explicaron el clima de tensión que reinaba ayer, pese a que Netanyahu negó haber sido objeto de presiones de parte de Clinton.
"No era en absoluto una cuestión de presiones", dijo a la prensa, refiriéndose a la reunión, que describió como "un esfuerzo total y serio para encontrar un terreno común".
Netanyahu sostenía al cierre de esta edición una segunda reunión con el presidente norteamericano. Bajo el programa original de la visita, Netanyahu tenía previsto sostener sólo una reunión con Clinton.
Arafat no es optimista
Por su parte, el presidente palestino Yasser Arafat desmintió ayer en París que hubiera amenazado con una nueva Intifada (sublevación popular) en los territorios palestinos debido a la ausencia de avances en el proceso de paz y reiteró su postura favorable a la paz.
Sin embargo, Arafat mostró su preocupación sobre la continuación del bloqueo del proceso de paz y advirtió que si no se respetan los acuerdos firmados "toda la región se precipitará a una situación caótica".
Clinton condenó las declaraciones realizadas el domingo por el líder palestino que hacían alusión a una nueva intifada. El presidente palestino aseguró en París que nunca hizo referencia a un levantamiento .
Arafat manifestó que no es optimista ante la postura del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.






