Francesco Rocca: "No se puede negar lo que está sufriendo el pueblo venezolano"

Francesco Rocca
Francesco Rocca Crédito: Cruz Roja
Rubén Guillemí
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25 de mayo de 2019  

El abogado italiano Francesco Rocca, de 53 años, que desde 2017 es el presidente internacional de la Cruz Roja, quedó profundamente impactado por lo que vio semanas atrás durante su visita a Venezuela , cuando fue recibido por el presidente Nicolás Maduro . "Fue un shock emocional", reconoció en una entrevista con LA NACION.

"Nadie puede negar lo que está sufriendo todo el pueblo venezolano, más allá de cualquier bandería. Yo había visitado el país hace 18 años y comparar con la situación actual me generó un impacto grande, especialmente la situación sanitaria", dijo.

Un mes atrás, la Cruz Roja quedó en el foco de la atención cuando el régimen chavista se negó a recibir ayuda y el propio Maduro negó la crisis humanitaria. Luego de tensas negociaciones, el gobierno permitió el ingreso del convoy, pero rechazó los de otros países donantes.

De visita en Buenos Aires para la XXI Conferencia Interamericana de la Cruz Roja, donde se discutió la agenda humanitaria de la región, Rocca también habló sobre los desafíos de conducir la red humanitaria más grande del mundo, fundada en 1863, que cuenta con 17 millones de voluntarios. "A veces siento que estamos dando marcha atrás en los avances del humanitarismo moderno y que tengo que explicar que proteger una vida no es un acto político", dijo.

-La polémica por la ayuda a Venezuela fue aprovechada políticamente no sólo por el gobierno, sino también por la oposición. ¿Cómo hicieron para cuidar la neutralidad de la Cruz Roja?

-Desafortunadamente el tema de la ayuda humanitaria se convirtió en una cuestión muy sensible en todo el mundo, desde Siria o Yemen hasta Venezuela. Se la ve como una posibilidad de ganar consensos para un bando u otro. En lo que yo insistí en el diálogo con el chavismo y la oposición es que todo el pueblo venezolano está sufriendo. Lo que hay es una diferenciación política en el análisis de las causas de la situación. Pero el resultado es que la gente está sufriendo y eso nadie lo puede negar.

-Pero Maduro negó la crisis humanitaria.

-Conmigo fue diferente. Sólo me pidió que el ingreso de la ayuda se realizase de acuerdo con las normas venezolanas. En el diálogo con él me cuidé de no mencionar nunca la frase "crisis humanitaria". Soy muy cuidadoso con la terminología porque sé que hay mucha sensibilidad. Sólo le hablé de las "necesidades" de la población. Claro que después no pudimos evitar que se hiciera una manipulación política con cada acto de entrega con algún funcionario que aprovecha para dar un encendido discurso acorde con su posición política.

-¿Cuál es el aspecto más grave de la situación humanitaria?

-El tema salud. Lo que más me impresionó fue la cantidad de gente que está muriendo por falta de energía eléctrica en los hospitales en las salas de terapia intensiva o de diálisis. Yo viajo por muchos países, y hay muchos lugares que directamente no tienen energía eléctrica pero lo de Venezuela fue para mi un shock emocional. Mi visita anterior había sido en 2001 cuando veía los shoppings de Caracas llenos de gente. Hoy todo está cerrado. Pero nuestra prioridad fue la salud. Por eso ya hicimos ingresar 16 generadores eléctricos para los hospitales. Tenemos un avión listo en Panamá y otro de la Cruz Roja Italiana que esperan la autorización del gobierno para llevar más generadores e infraestructura hospitalaria .Nuestro objetivo es dar ayuda a unas 650.000 personas en un año. Pero un país tan grande como Venezuela eso es muy poco.

-La situación está golpeando además a toda la región. ¿Cómo están trabajando con el tema migratorio?

-Nuestro foco está en la zona fronteriza de Cúcuta, Colombia. Pero los números en toda la región son impresionantes. Fíjese que en Perú llegaron en un mes 700.000 venezolanos, incluyendo 100.000 nuevos chicos para las escuelas peruanas. Esas cifras alteran la vida política y social de cualquier país.

-Se lo ve muy afectado por la situación

-No son palabras de circunstancia. Tengo una empatía personal con Venezuela. Un tío mío se fue con la familia de Italia a Venezuela en los años 60 y se tuvieron que ir. Es un dolor muy grande ver en esta situación al país con la más grande reserva petrolera, con minerales, oro, y un potencial turístico enorme. Dicen que es el mayor colapso económico en el último medio siglo en un país sin guerra.

-Otro de los ejes de la conferencia de Buenos Aires es el problema humanitario que genera el cambio climático. ¿Cómo están trabajando en esta cuestión?

-El cambio climático es una realidad y la comunidad internacional no está reaccionando como debería. Es como la historia de la rana adentro de la olla que no se da cuenta de que va a morir cocinada. Lo que estamos haciendo es ver cómo cambiar la modalidad para que los gobiernos pasen de trabajar sobre las consecuencias a focalizarse en la prevención.

-¿Y qué respuestas van obteniendo?

-En todos los temas en que trabajamos, ayuda humanitaria, cambio climático o migraciones, debemos luchar contra la cuestión de la politización, como si no fueran problemas que nos afectan a todos. Es como que creen que a un bombero que quiere ayudar a apagar un incendio y salvar gente le interesa la nacionalidad o la ideología de las personas que va a rescatar. Nuestra prioridad es proteger y salvar vidas. En eso me acuerdo del lema fundacional de nuestra organización: "Tutti fratelli". El sufrimiento nos iguala. Todos somos hermanos ante el sufrimiento, ya no importan las diferencias ideológicas, étnicas o religiosas.

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