
Francia: derriban la estatua de una secta
Reproducía la imagen de su líder
1 minuto de lectura'
CASTELLANE, Francia (EFE).- La enorme estatua de hormigón de la secta Mandarom que se alzaba en una zona del sur de Francia fue derribada ayer en medio de las protestas de los adeptos que acusan a ese país de actuar como los talibanes de Afganistán.
Una explosión controlada derribó la efigie de 33 metros, un homenaje al fallecido líder de la secta Mandarom Shabhasalem ("montaña sagrada" en sánscrito), el "gurú" Gilbert Bourdin, y la arrojó varios metros colina abajo en un suburbio de la localidad de Castellane.
Las autoridades francesas señalaron que el monumento, construido en 1990, fue levantado sin permiso y violando las ordenanzas municipales.
Pero la vocera del grupo, Chistine Amory, comparó esta demolición con las de los Budas preislámicos de Bamiyán en Afganistán, que suscitaron fuertes críticas internacionales.
La secta Mandarom, que cuenta con unos 400 adeptos en todo el mundo, cultiva la "religión de la unidad de los rostros de Dios", sintetizando hinduismo, budismo y catolicismo y está fundada sobre "la repetición del sonido "om", el sonido de la felicidad".
Instalado cerca del pueblo de Castellane en 1969, Bourdin, un ex funcionario del Ministerio de Finanzas francés muerto hace tres años, se autoproclamó "mesías cosmoplanetario" en 1990, luego de haber hecho colocar por un helicóptero una tiara dorada sobre una inmensa estatua que lo representaba.


