Francisco: "Estamos al borde de un suicidio" si no hay acuerdo climático

En la tradicional conferencia de prensa en el vuelo de regreso, dijo que "ahora o nunca" hay que frenar el calentamiento global; habló del fundamentalismo, del VatiLeaks y evitó pronunciarse sobre Macri
Elisabetta Piqué
(0)
1 de diciembre de 2015  

ROMA.- Veinte minutos después de que el Airbus A 330 de Alitalia despegara ayer de Bangui con rumbo a esta capital, el Papa como siempre se desplazó a la parte trasera del avión para responder preguntas.

Pese a un viaje agotador y el más arriesgado de su pontificado (comenzó en Kenya, siguió en Uganda y concluyó en República Centroafricana, país olvidado y castigado por la guerra que recibió al Papa como un salvador), el Papa se mostró en gran forma. Reveló que lo que más lo impactó de su primer viaje a África fue la recepción que tuvo en los tres países: "Esa capacidad de hacer fiesta con el estómago vacío". Habló también del fundamentalismo, del VatiLeaks y evitó pronunciarse sobre el cambio político de la Argentina con la elección de Mauricio Macri. Consultado acerca de la conferencia sobre el clima que comenzó en París, dijo que es "ahora o nunca".

-Usted ha hecho un gran esfuerzo para que todo salga bien en la cumbre de París. Pero no esperamos demasiado de ella. ¿Será la COP21 el comienzo de la solución?

-No estoy seguro, pero puedo decir que es ahora o nunca. Desde la primera conferencia, que fue en Tokio, hasta ahora, se hizo poca cosa. Y cada año los problemas son más graves. Hablando en una reunión con universitarios sobre qué mundo queremos dejarles a nuestros hijos, uno dijo: "¿Pero usted está seguro de que habrá hijos?". Estamos al borde de un suicidio. Y estoy seguro de que la casi totalidad de los que están en París tienen esta conciencia, quieren hacer algo.

-¿Cuál fue el momento más memorable de su viaje a África? ¿Volverá pronto al continente y adónde será su próximo viaje?

-Empecemos por el final. Si las cosas van bien, creo que el próximo viaje será a México; aún las fechas no son precisas. Segundo, ¿volveré a África? No sé, soy anciano y los viajes son pesados. Y la primera: yo reflexionaba... Esa multitud, esa alegría, esa capacidad de festejar, hacer fiesta con el estomago vacío. Para mí África fue una sorpresa. Pensé: "Dios nos sorprende, pero también África nos sorprende".

-Hoy el fundamentalismo religioso amenaza al planeta entero. Lo hemos visto en París. ¿Piensa que dignatarios religiosos, obispos, imanes, tienen que intervenir en política?

-Si quiere decir hacer política, no. Que haga el cura, el imán, el rabino, ésta es su vocación. Pero se hace política indirecta con la prédica de valores, valores verdaderos. Y uno de los valores más grandes es la hermandad entre nosotros, somos todos hijos de Dios. Tenemos el mismo padre. Y en este sentido debe hacerse política de tolerancia, unidad, reconciliación, convivencia, amistad. El fundamentalismo es una enfermedad que hay en todas las religiones, que termina siempre en tragedia, en atentado; es algo malo.

-¿Cree que cometió un error al nombrar a Lucio Ángel Vallejo Balda y a Francesca Chaouqui en cargos importantes dentro de su proceso de reforma?

-Creo que hubo un error. Vallejo Balda entró por el cargo que tenía; era secretario de la Prefectura de los Asuntos Económicos. ¿Y cómo entró ella? No estoy seguro, pero creo que fue él que la presentó como alguien que conocía el mundo de las relaciones comerciales. Trabajaron y cuando terminó el trabajo -eran miembros de esa comisión que se llamaba Cosea-, quedaron algunos en su lugar en el Vaticano. Balda se quedó, pero la señora Chaouqui no. Algunos dicen que ella se enojó por esto, pero son los jueces los que nos dirán la verdad. Para mí no fue una sorpresa, no me quitó el sueño, porque hicieron ver el trabajo que se comenzó con la comisión de los cardenales, el G9, para buscar la corrupción y lo que no va. Pero el primero en denunciar las suciedades de la Iglesia fue el entonces cardenal Ratzinger, 13 días ante de la muerte de San Juan Pablo II. Él denunció eso, él fue el primero. La corrupción viene de lejos.

-¿Cómo piensa proceder?

-¡Agradezco a Dios que no esté Lucrecia Borgia! (risas). Pero seguirá la limpieza.

-Qué opina de ese cambio de ajedrez político que hubo en América latina, que ha llevado incluso a que en la Argentina, en su país, a la elección del señor Macri después de 12 años de kirchnerismo? ¿Qué opina de estos nuevos cambios, de cómo está de alguna manera tomando el rumbo la política latinoamericana?

-Yo escuché alguna opinión, pero la verdad es que de esta geopolítica, en este momento, no se qué decir, en serio, no sé... Hay varios países latinoamericanos en esta situación de cambio de rumbo, esto es verdad. Pero no sé explicarlo.

-¿Cuál es la posición del Vaticano sobre la crisis entre Rusia y Turquía? Piensa ir a Armenia el año que viene?

-El año pasado prometí a los tres patriarcas ir, la promesa está. Después, las guerras. Las guerras vienen por ambición. Las guerras son una industria. En la historia hemos visto tantas veces que en los países donde los balances no van bien la guerra es una fábrica. Nosotros desde hace años estamos en guerra y cada vez más. Los pedazos son menos pedazos y más grandes. No sé qué piensa el Vaticano, sé qué pienso yo. Que las guerras son un pecado, son contra la humanidad, destruyen la humanidad.

-¿Qué dice el islam y las enseñanzas del profeta Mahoma al mundo de hoy?

-Se puede dialogar. Ellos tienen muchos valores y estos valores son constructivos. Pero yo también tengo la experiencia de amistad con un islámico, es un dirigente mundial, podemos hablar de los valores. Yo rezo, él reza. Tantos valores. La oración, el ayuno. No se puede cancelar una religión porque hay algunos grupos o muchos -en un cierto momento de la historia- de fundamentalistas.

-¿Qué le dice al mundo que piensa que África es sólo víctima de guerras y destrucción?

-África es víctima. África siempre fue explotada por otras potencias. De África vendían a América los esclavos. Hay potencias que sólo buscan tomar las grandes riquezas de África, el continente más rico del mundo, pero no piensan en ayudar a hacer crecer el país y que todos tengan trabajo. África es mártir, es mártir de la explotación en la historia.

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.