Fréderic Martel: "No hay un lobby gay en el Vaticano, sino una mayoría silenciosa de homosexuales"

El periodista y escritor Fréderic Martel presentó hoy "Sodoma", el libro que revela el entramado gay dentro del Vaticano
El periodista y escritor Fréderic Martel presentó hoy "Sodoma", el libro que revela el entramado gay dentro del Vaticano Fuente: AFP
Elisabetta Piqué
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20 de febrero de 2019  • 14:42

ROMA.- "No hay un lobby gay en el Vaticano, sino una gran mayoría silenciosa de homosexuales. Hay una gran mentira en el sistema, en la cual la gran mayoría es homosexual. Imponiendo la castidad, la Iglesia se volvió sociológicamente homosexualizada. Sodano debe ser investigado por la justicia del Vaticano ".

Esas son algunas de las definiciones que disparó hoy el periodista y sociólogo francés, Frédéric Martel, que presentó en esta capital "Sodoma, poder y escándalo en el Vaticano", un libro-bomba que mañana saldrá publicado en ocho lenguas y 20 países, justo el mismo día en que comienza en el Vaticano una cumbre sin precedente sobre el escándalo de abusos sexuales en el clero.

Martel, que se definió "abiertamente gay", fue católico hasta los 12 años y luego "cercano a la izquierda católica francesa", tardó cuatro años para escribir lo que seguramente se convertirá en best seller. "Dijeron que escribí el Código da Vinci del pontificado de Francisco, que estamos ante el 'Vatileaks gay', pero no es eso. Hice una investigación seria, a través de un periodismo de inmersión. Estuve varias semanas en Roma y en 30 países, entre ellos la Argentina, México, Perú, Estados Unidos y entrevisté 41 cardenales, 50 obispos, nuncios, diplomáticos, 11 guardias suizos, centenares de curas... En total, hablé con 1500 personas", subrayó. "Trabajé solo, nunca mentí sobre mi identidad y siempre respeté las reglas periodísticas tradicionales. Admito que 27 curas gay del Vaticano me ayudaron y muchos me recibieron para las entrevistas también porque soy gay y por un tema de seducción. Admito que este es un libro que sólo un gay pudo haber escrito, porque tiene los códigos y puede entender el sistema", confesó.

Para Martel su libro -de más de 500 páginas- es una "investigación sistemática sobre la cuestión homosexual en Iglesia católica" que desvela que existe una "subcultura gay en el Vaticano y en los episcopados de todo el mundo".

"Es una suerte de puzzle donde cada capítulo forma un pedazo. Al final, sale a la luz un puzzle completo e inverosímil, sorprendente, increíble, que nos indica que estamos frente a una verdadera mentira de Estado", aseguró.

Como algunos expertos que ya leyeron el libro lo criticaron por su falta de pruebas y documentación y por ser un virtual conjunto de chimentos, Martel, a la defensiva, aseguró que nunca dijo que el 80% de los curas es gay. "Lo dice un sacerdote citado en mi libro, no yo", afirmó.

"Los descubrimientos de mi investigación fueron que no hay un lobby gay en el Vaticano. Un lobby sería un grupo organizado de homosexuales que tiene un objetivo, una causa que defender. Pero lo que hay es lo opuesto: innumerables individuos aislados que ocultan su homosexualidad. No es una minoría organizada, es una gran mayoría silenciosa, la componente mayoritaria del colegio cardenalicio", afirmó.

Martel, que confesó que no tuvo "ningún amante" durante su investigación, en la que vivió en tres departamentos del Vaticano, detalló que dentro de lo que llama "las 50 sombras de gay", identificó a "homófobos (personas que presentan aversión hacia la homosexualidad y a los homosexuales), fieles a su voto de castidad y a su promesa de celibato, no practicantes, que en verdad son homosexuales y forman parte de una cultura homosexual; homosexuales reprimidos y sublimados; homosexuales monógamos, que tienen su pareja, que puede ser su secretario, su chófer o su asistente; y homosexuales practicantes".

"La cuestión no es si el cardenal A, el obispo B o el sacerdote C son homosexuales: en la gran mayoría de los casos lo son. La pregunta es la sociología que explica este fenómeno que en verdad todos los vaticanistas con los que hablé ya habían entendido y es que, imponiendo la castidad, el celibato, la Iglesia se volvió sociológicamente homosexualizada", agregó.

Una de las figuras que salen muy mal paradas de "Sodoma", tal como admitió su autor, es el cardenal italiano Angelo Sodano, que fue nuncio en Chile durante la dictadura de Pinochet y luego secretario de Estado, es decir, el número dos, del papa Juan Pablo II, durante años.

"No sé nada sobre la vida privada de Sodano, pero puedo confirmar que él fue seguido por seis agentes de los servicios secretos de Pinochet que eran homosexuales y que lo "trataron"", dijo Martel. "Podemos decir que él siempre supo de los delitos (del sacerdote pedófilo Fernando) Karadima. Todos los casos de abusos de esos años se conectan con Sodano, que se trate de México, Chile, la Argentina, Austria o Washington. Pienso que Sodano debería ser investigado. No se puede organizar un encuentro sobre abusos sin hablar del encubrimiento. No se puede hacer si la principal persona involucrada no es indagada por justicia vaticana", afirmó.

Preguntado por qué su libro justo es publicado en coincidencia con el encuentro sobre protección de menores que comienza mañana, Martel negó que hubiera una operación de marketing.

"¿Por qué este libro sale al comienzo de la cumbre? Porque hay una relación que es la homosexualidad reprimida, la doble vida de muchos, la hipocresía, la esquizofrenia, palabras usadas regularmente por el Papa para darnos una explicación. Él sabe lo que pasa acá. La relación es el encubrimiento: desde Pablo VI se creó una cultura del secretismo para ocultar la homosexualidad de cardenales y curas. Es un pequeño closet. El problema es que algunos abusadores fueron protegidos por esta cultura del secreto. En la mayoría de los casos, el obispo que protege al cura abusador, él mismo es homosexual. ¿Por qué? Porque está aterrado de que si hay un escándalo, su misma homosexualidad puede salir a la luz", explicó.

Preguntado por LA NACION sobre qué piensa del papa Francisco, Martel no ocultó su admiración por él, que de hecho queda bien parado en su libro. "Sobre el papa Francisco les diré un secreto: al principio no me gustaba este papa, argentino, jesuita, peronista, con medias verdades, medias mentiras, a veces 'gay-friendly', a veces antigay. Pero a lo largo de mi investigación, poco a poco, empecé a amarlo porque entendí que se encuentra en una trampa tendida por la extrema derecha que lo ataca constantemente, de modo innoble, con mentiras generalizadas", dijo.

"Se lo acusa por los casos de abusos, de ser progay y progresista y estos ataquen provienen de cardenales muy homófobos, que tienen una doble vida, homosexuales y este es el escándalo", agregó. "Mi libro se limita a responder a este reclamo del Papa que dijo que 'hay que encontrar la raíz que permitió estos eventos' y es lo que hago. ¿Cómo se puede culpar a esta Papa del caso del cardenal estadounidense Theodore McCarrick (expulsado la semana pasada del sacerdocio al ser hallado culpable de abusos) si fue nombrado por Juan Pablo II? Sodano, Bertone conocían la homosexualidad de McCarrick y también el exnuncio Viganó", denunció.

Martel, que contó que le hizo llegar al Papa una copia en español de "Sodoma" el viernes pasado, aseguró que "nadie puede decir que estoy en contra de la Iglesia". Y pese a que sugiere que papas como Pablo VI y Benedicto XVI fueron homosexuales, negó que "Sodoma" fuera un libro de "outing": "No revelo la homosexualidad de nadie". "Para saber si uno es gay, hay que dormir con él. Yo doy elementos, versiones, declaraciones y el lector puede luego hacerse su punto de vista".

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