
Fujimori va por la segunda reelección
Una polémica interpretación constitucional le permite aspirar a un tercer período consecutivo.
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LIMA.- El presidente del Perú, Alberto Fujimori, anunció ayer que se presentará a las elecciones de abril próximo para tratar de lograr su tercer mandato presidencial consecutivo.
"He decidido inscribir mi candidatura para la presidencia", anunció Fujimori en un breve mensaje de tono eminentemente electoral, grabado y difundido a todo el país por los principales canales de televisión.
"Hubiera preferido un escenario político distinto, un escenario donde existieran otras alternativas reales para la defensa y garantía del proceso de cambio, de paz interna y modernización", añadió.
"Pero las fuerzas o movimientos políticos que han surgido -consideró- representan una suerte de improvisación y neopopulismo que podrían poner en peligro lo avanzado hasta ahora".
Fujimori, de 61 años, se presentará a las elección de abril próximo como líder de la alianza política Perú 2000, que aglutina a su propio partido, Cambio 90, y a los progubernamentales Vamos Vecino, Nueva Mayoría y Perú con Futuro.
El presidente peruano gobierna el país desde 1990, después de haber ganado consecutivamente las elecciones de ese año y las de 1995.
Críticos de Fujimori -entre ellos sus principales rivales políticos, los candidatos presidenciales Alberto Andrade, alcalde de Lima, y Luis Castañeda Lossio, ex director de la seguridad social- consideran ilegal su tercera candidatura pues la Constitución de 1993 prohibe la reelección por más de dos períodos consecutivos.
Sin embargo, una ley de interpretación de la Constitución de 1993, aprobada por la mayoría oficialista en el Congreso, permitió a Fujimori una nueva candidatura, ya que no toma en cuenta su primer mandato entre 1990 y 1995.
La reacción a la decisión del presidente peruano fue inmediata. "Estamos ante la crónica de un golpe de Estado y un fraude anunciado", dijo el congresista opositor Javier Díaz Canseco. "Toda la maquinaria (estatal) se ha montado para imponer la candidatura de Fujimori.
El presidente de la Comisión Adnina de Jurista, Diego García Sayán, dijo por su parte que la decisión del mandatario peruano "es un paso peligroso que no sólo lo afectará en el término medio, sino que, lo que es más grave y preocupante, amenazaría la paz y estabilidad social". Es evidente que Fujimori, de 61 años, ha tenido en cuenta, a la hora de postularse, que cuenta con una buena base de partida: sigue siendo el número uno en recientes encuestas, entre sus competidores.
Durante su decenio de gobierno, Fujimori puede mostrar como sus mejores cartas la paz interior y exterior del Perú, y el éxito de su lucha contra la inflación.
Fujimori se vanaglorió de la captura de los cabecillas de los grupos subversivos Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, Abimael Guzmán y Víctor Polay, respectivamente, movimientos que habían dejado una secuela de por lo menos 30.000 muertos en más de una década.
En el campo internacional, en octubre de 1998 Fujimori firmó con el presidente de Ecuador, en Brasilia, un acuerdo de paz que finiquitó una divergencia fronteriza peruano-ecuatoriana que duró 56 años. Y este año, en noviembre, cerró otro capítulo de aristas, con Chile, al suscribir en Lima un acta de ejecución de cláusulas pendientes de un tratado firmado por ambos países hace 70 años, derivado de una guerra el siglo pasado.
También Fujimori ha bajado la inflación de 7649,7% en 1990 a 6% en 1998. Pero no puede doblegar el desempleo que es de un 9,5% ni el subempleo que bordea el 45%, mientras la deuda externa llega a 29.000 millones de dólares.
Fujimori dijo que deseaba continuar "la inversión" que los peruanos han hecho en el pasado decenio en una etapa de consolidación de su política socio-económica, que tiene que convertirse más adelante, como lógica consecuencia, en desarrollo y bienestar, no en vuelta al pasado".



