
Godfried Danneels: el principal contendiente liberal
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Después de más de un cuarto de siglo de estricta dirección conservadora, las fuerzas reformistas de la Iglesia sueñan con la elección de un moderado como el belga Godfried Danneels al trono de San Pedro.
El arzobispo de Bruselas es, de hecho, una de las pocas autoridades eclesiásticas que se han animado a discutir el uso del preservativo -declaró que en ciertas circunstancias debería ser utilizado para prevenir la propagación del sida-, la jubilación de los papas y el rol de la mujer en la Iglesia.
Aun cuando era muy allegado a Juan Pablo II, Danneels tuvo otras diferencias notables con el Pontífice. Por ejemplo, ha hablado en reiteradas ocasiones de la necesidad de una mayor colegialidad en la Iglesia, es decir, de otorgar menor poder a Roma, en contraste con la marcada centralización que imperó durante el papado de Juan Pablo II.
Algunos observadores opinan, en este sentido, que Danneels, de 71 años, tiene puntos de vista demasiado progresistas como para ser elegido en un cónclave dominado por conservadores.
Pero el primado de origen flamenco cuenta con una gran dosis de carisma a su favor, al punto que en 2003 fue elegido "personalidad más destacada del año" en Bélgica.
También es un predicador talentoso que ofrece animadas entrevistas en holandés, inglés, francés e italiano, y que se ha destacado como un actor clave en sínodos vaticanos en la última década. Asimismo, asumió un papel de liderazgo en la iniciativa para revivir la fe católica en Europa, y se considera que tiene la destreza diplomática necesaria para sostener conversaciones interreligiosas.
Sin embargo, un factor en contra es su débil estado de salud, ya que sufrió un infarto en 1997.

