Hallan muerto al ex número dos de Enron

El cuerpo de Clifford Baxter fue encontrado en su automóvil con un disparo en la cabeza; para la policía, se habría suicidado
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26 de enero de 2002  

HOUSTON.- En un hecho que imprime un giro dramático al escándalo por la quiebra del gigante energético Enron, un ex vicepresidente de la compañía, Clifford Baxter, fue hallado muerto ayer con una herida de bala en la cabeza, informó la policía de Sugar Land, en el Estado norteamericano de Texas, en lo que las autoridades calificaron en primera instancia de un caso de suicidio.

El cuerpo de Baxter, de 43 años, fue encontrado a las 2.23 (hora local) en el interior de su vehículo, estacionado en la zona residencial de Sugar Land, en las afueras de Houston. El ejecutivo había renunciado a la vicepresidencia de Enron en mayo del año pasado, luego de cuestionar severamente las prácticas financieras de la compañía, pero continuó vinculado con la empresa a título de consultor.

"Baxter sufrió un disparo en la cabeza aparentemente autoinfligido", dijo a la prensa la vocero policial Pat Whitty. "Una nota de suicidio fue encontrada en la escena", añadió, negándose a revelar si la nota vinculaba el suicidio con problemas personales o de negocios o si sería anexada a las investigaciones sobre la caída de Enron.

"Nos entristece profundamente la trágica muerte de nuestro amigo y colega Cliff Baxter. Nuestros pensamientos y oraciones se dirigen a sus familiares y amigos", señaló, por su parte, un comunicado de Enron.

Baxter fue mencionado en la advertencia sobre los riesgos financieros de la empresa que la directiva Sherron Watkins envió en agosto al presidente de Enron, Kenneth Lay. "Cliff Baxter se quejó de manera vehemente ante (el entonces director general Jeff) Skilling sobre lo inadecuado de nuestras transacciones con LJM", una de las sociedades que le permitía al gigante energético ocultar cientos de millones de dólares en deudas.

Baxter, además, era uno de los 29 ex y actuales directivos de Enron acusados en un juicio. Según las acusaciones, los ejecutivos ganaron unos 1100 millones de dólares mediante la venta de acciones de la compañía entre octubre de 1998 y noviembre de 2001. Baxter, según estas acusaciones, habría vendido 577.436 acciones, por un valor de 35,2 millones de dólares.

Al anunciar su dimisión, Baxter dijo que renunciaba principalmente para pasar más tiempo con su familia. El ejecutivo se había incorporado a Enron en 1991 y fue presidente y director general de Enron North America antes de ser designado director de estrategia de Enron Corporation en junio de 2000 y vicepresidente en octubre de ese año.

El 14 de agosto último, también Skilling renunció sorpresivamente y fue sucedido por Lay, que a su vez dimitió el pasado miércoles. Un día antes, el FBI había confiscado documentos destruidos en la casa matriz de Enron, en Houston, en el marco de una investigación por sospechas de que la compañía ocultó a sus accionistas el precario estado de sus finanzas.

Contratos en revisión

La quiebra de Enron es la más importante de la historia estadounidense. Su caída arruinó a una gran cantidad de inversores y empleados de la empresa, que habían invertido sus fondos jubilatorios en acciones. Pero el colapso del gigante energético también alcanza a funcionarios del gobierno, incluido el presidente George W. Bush por su amistad con Kenneth Lay, uno de sus principales contribuyentes para su campaña presidencial de 2000.

Ayer, en un intento por demostrar que el actual gobierno no favoreció a la compañía, la Casa Blanca ordenó la revisión de todos los contratos oficiales con Enron y con la consultora Arthur Andersen, responsable de la controvertida auditoría de la firma energética.

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