
Hitler quiso secuestrar al papa Pío XII
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CIUDAD DEL VATICANO (Reuters).- El dictador alemán Adolf Hitler dio a sus generales la orden directa de secuestrar al papa Pío XII durante la Segunda Guerra Mundial, porque era "antinazi y amigo de los judíos", pero los militares no le obedecieron, reveló ayer el principal periódico católico de Italia.
El diario El Avvenire dijo que habían aparecido nuevos detalles de la trama en documentos presentados ante el Vaticano para apoyar la santificación del pontífice. El Avvenire dijo que Hitler temía que el Papa fuese un obstáculo para sus planes de una dominación mundial. Además, el dictador quería abolir el cristianismo e imponer el nacionalsocialismo como una especie de nueva religión global.
Uno de los complots, denominado Operación Rabat, planeado para 1943, no se llevó a cabo por razones sin especificar. En 1944, poco antes de que los alemanes se retirasen de Roma, el general de las SS Karl Friedrich Otto Wolff recibió el encargo de Hitler de secuestrar al Papa. Viajó, entonces, a Roma y concertó una reunión secreta con el Papa. Wolff entró en el Vaticano con ropas de civil durante la noche, gracias a la ayuda de un sacerdote, y le contó al Papa las órdenes de Hitler. Le aseguró que no tenía intenciones de secuestrarlo, pero advirtió al pontífice que tuviera cuidado "debido a que la situación [en Roma] era confusa y llena de riesgos". Para probar las buenas intenciones de Wolff, Pío XII le pidió la liberación de dos líderes italianos de la resistencia que habían sido condenados a muerte, a lo que aquél accedió.



