Holanda: no descartan autorizar píldoras para ancianos suicidas

Proponen permitirlas para quienes estén "cansados de vivir"
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15 de abril de 2001  

AMSTERDAM.- Un nuevo frente del debate ético sobre el fin de la vida humana se desató ayer en Holanda, donde la ministra de Salud no descartó la hipótesis de permitir el suicidio de ancianos que hayan perdido la voluntad de vivir.

La ministra Els Borst admitió que a la eutanasia, recientemente aprobada por el Parlamento holandés, podría sumarse la distribución de la "píldora del suicidio" para ancianos depresivos.

"No estoy en contra de ello mientras eso pueda ser cuidadosamente regulado para que sólo lo usen personas muy ancianas que sientan que ya han vivido demasiado", dijo Borst en una entrevista publicada ayer por el diario NRC Handelsblad.

Los comentarios de Borst se produjeron pocos días después de que la Cámara alta del Parlamento holandés aprobara una histórica legislación que legaliza la eutanasia, convirtiendo a Holanda en el primer país en aprobar tal medida.

La nueva ley permite la muerte por compasión bajo estrictas reglas, una de las cuales es que el paciente confronte un sufrimiento insoportable.

Aunque la ley reconoce una práctica que Holanda tolera desde hace más de dos décadas, la legislación encendió una llama de rechazo en otros países. Algunos la compararon con las políticas de la Alemania nazi, que sistemáticamente mataba a ancianos y discapacitados.

Borst insistió en que permitir píldoras para el suicidio a las personas muy ancianos y cansadas de vivir no era eutanasia.

"El estar cansado de vivir no tiene nada que ver con la ley de eutanasia, con medicina o doctores. Uno podría estar liberando a una persona de su sufrimiento, pero es un sufrimiento que no tiene vínculos con una enfermedad o una incapacidad", dijo.

Un asunto de la Justicia

Borst agregó que no era un asunto del Ministerio de Salud, "pero bien podría ser que un ministro de Justicia diga: "quiero permitirle a la gente que acabe con todo"".

Indicó, además, que favorecería esa situación mientras la persona pueda usar la píldora por sí misma y que haya normas para verificar que actúan con el criterio correcto.

Citó como ejemplo gente de 95 años que ella conoció. "Estaban cansados y aburridos de vivir, pero no de morir porque realmente eso era lo que más querían hacer."

Uno de ellos ni siquiera tenía familia con quien hablar, dijo Borst. "Si hubiera dicho "tengo una píldora aquí y la tomaré", yo me habría sentido en paz con eso", aseguró.

La oposición democristiana holandesa (CDA) criticó inmediatamente las declaraciones de Borst. "Pasó apenas un par de días de la aprobación de la ley sobre la eutanasia y ya la ministra quiere ir un paso más allá", dijo el líder parlamentario del CDA, Joop de Hoop Scheffer.

Por otra parte, la mayoría de los franceses se muestra a favor, al menos "en ciertos casos", de una ley que autorice a los médicos a practicar la eutanasia a pedido de aquellas personas que sufren "enfermedades insoportables e incurables".

En una encuesta que será publicada hoy por el diario Le journal du dimanche a la pregunta sobre la oportunidad de una ley que autorice la eutanasia en Francia, el 38% de los interrogados respondió "sí, absolutamente", otro 50% dijo "sí, en ciertos casos" y un 10 por ciento se manifestó en contra.

Para el ministro de Salud francés, Bernard Kouchner, el resultado de la encuesta refleja la "demostración de una clamorosa evolución de nuestra sociedad".

El código penal francés considera a la eutanasia un homicidio, y para abrir el debate, Kouchner reunirá "en las próximas semanas" a un comité de expertos, autoridades públicas, médicos y asociaciones de enfermos.

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