Incentivos para tener más hijos en Francia

Más subsidios para familias numerosas
Más subsidios para familias numerosas
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23 de septiembre de 2005  

PARIS (AFP).- Francia, que tiene una de las tasas de natalidad más altas de Europa, lanzó ayer un paquete de medidas que apuntan a convencer a las madres de que agranden su familia sin que eso signifique descuidar su vida profesional.

En el marco de la Conferencia Anual sobre la Familia, el primer ministro Dominique de Villepin anunció que las francesas que tengan un tercer hijo podrán gozar de un subsidio por maternidad durante un período más corto que con el sistema ya vigente [un año, en vez de tres], pero mucho mejor pago: alrededor de 750 euros por mes, un 50% más que antes.

Creado en 1985 para luchar contra el marcado envejecimiento de la población, el subsidio conyugal de educación (APE, por su sigla en francés) está destinado a los padres que desean alejarse temporalmente del mercado de trabajo para ocuparse de sus hijos menores de tres años. Inicialmente reservado a las familias de tres hijos, el subsidio fue extendido, en 1994, a las de dos.

Probablemente desde 2006, las familias podrán elegir entre el paquete anunciado ayer y el sistema actual, en el que los padres pueden dejar de trabajar durante uno, dos o tres años y cobrar un subsidio de hasta 513 euros mensuales. En 2003, unas 550.000 familias gozaban de este incentivo y, según los últimos datos, un 98% de estos subsidios son solicitados por mujeres.

La comparación

Actualmente, Francia tiene una tasa de natalidad de 1,9 hijos por mujer y es, después de Irlanda, el país de la Unión Europea (UE) con mejores índices de reproducción. Su situación está muy por delante de países como Alemania, con 1,4 hijos por mujer, España o Italia, con 1,2.

A la revalorización del APE anunciada ayer se suman mayores ayudas para contratar una niñera, guarderías gratuitas en las escuelas, descuentos en restaurantes, supermercados, cines o transportes públicos, actividades extraescolares a precios reducidos y otras ventajas que intentan aliviar la carga de las madres y permitirles continuar su carrera profesional.

Además, el gobierno anunció exenciones fiscales importantes: a más hijos menos impuestos, en un país donde la carga tributaria es enorme.

Visto desde países como España, Alemania o Suiza, donde las mujeres deben muchas veces elegir entre ser buenas profesionales o madres, sobre todo entre las clases medias, la situación de Francia puede parecer idílica.

El APE logró modificar profundamente la situación de las mujeres en el mercado del trabajo. Desde que fue extendido a las familias de dos hijos, la tasa de actividad de las madres bajó notablemente, pasando del 70% en 1994 a 55% en 2002. Además, según un estudio del Instituto Nacional de Estudios Demográficos francés (INED) publicado ayer, en Francia, la natalidad es más elevada cuando los dos cónyuges trabajan y baja notablemente si uno pierde su empleo.

Desde los años 70, las autoridades francesas estimularon el trabajo femenino pero sin descuidar la maternidad. La tasa de actividad profesional de las mujeres en Francia es una de las más elevadas de Europa. Actualmente, más del 80% de las mujeres de entre 30 y 54 años trabaja.

Las ventajas y ayudas que tienen las madres francesas podrían explicar en parte las diferencias con el resto del continente, donde el problema del envejecimiento de la población ya despertó gran alarma.

Las medidas anunciadas ayer costarán anualmente al gobierno unos 140 millones de euros.

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