
Inundaciones en Nepal: rescataron a dos trabajadores que estuvieron atrapados nueve días en un túnel hidroeléctrico
Uno de los operarios contó que hay personas con vida atrapadas bajo los escombros, mientras los rescatistas operan a contrarreloj con recursos limitados en un terreno adverso
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KATMANDÚ.– Los rescatistas en Nepal extrajeron con vida el viernes a dos trabajadores de un túnel hidroeléctrico, lo que avivó las esperanzas de llegar a decenas de operarios más que se cree siguen atrapados nueve días después de que unos letales aludes que arrasaron pueblos enteros y sumergieron la región del Himalaya en barro y escombros.
Los rescatistas escucharon por primera vez voces desde el interior del túnel el viernes por la mañana, lo que les permitió localizar a los operarios, dijo el legislador Shri Ram Neupane. Las imágenes mostraron a un rescatista cargando a uno de los trabajadores, cubierto de barro, sobre su espalda, mientras soldados a ambos lados lo ayudaban.

Uno de los rescatados contó que dentro del túnel había más personas con vida, explicó el portavoz del Ejército nepalí, el general de brigada Raja Ram Basnet. La búsqueda continúa.
“No puedo explicar lo que estamos sintiendo en este momento. Estamos agradecidos a Dios”, dijo a AP Amir Maharjan, hermano de uno de los rescatados.
Basnet confirmó el rescate del primer trabajador atrapado y, poco después, Neupane publicó el segundo en su página de Facebook.
Ambos hombres fueron trasladados por aire a un hospital en Katmandú, y Maharjan dijo que su familia iba camino del centro. Uno de los sobrevivientes estaba en estado crítico, según un comunicado de la oficina del primer ministro nepalí.
Las autoridades dijeron que se trataba de un capataz mecánico y un supervisor mecánico. Fueron rescatados de un túnel en la planta de Trishuli 3A.
Cerca de 900 trabajadores de 12 proyectos hidroeléctricos siguen desaparecidos en Nepal, y se cree que aproximadamente 500 están atrapados en túneles, de acuerdo con las autoridades. Pero el acceso se ha visto obstaculizado por el lodo espeso, los escombros y los daños en la infraestructura, lo que complica que los rescatistas lleguen a los operarios.
Se cree que unos 115 estarían en el túnel de Trishuli 3A, según la Asociación de Productores Independientes de Energía de Nepal.
El ministro nepalí de Comunicaciones, Bikram Timilsina, escribió en su página de Facebook que los funcionarios “están esperando el rescate de más y más personas”.
Terreno complicado y falta de preparación
Mohan Kumar Dangi, presidente de la Asociación de Productores Independientes de Energía de Nepal, comentó que las inundaciones dañaron al menos 12 proyectos hidroeléctricos en los distritos de Rasuwa y Nuwakot, con una capacidad combinada de 670 MW. Cuatro de ellos estaban en construcción, siete estaban ya operativos y uno se encontraba en fase de pruebas, dijo.
Los proyectos hidroeléctricos pasan evaluaciones de riesgo y otros estudios antes de su construcción, pero Dangi calificó las inundaciones del 26 de agosto como “algo inimaginable”. El mayor desafío para los rescatistas es llegar hasta los atrapados.
Muchos de los proyectos hidroeléctricos de Nepal están en zonas remotas y montañosas, donde el terreno escarpado y las rutas estrechas pueden dificultar el acceso. Las inundaciones han empeorado las condiciones, causando daños en los viales y limitando las rutas hacia algunos sitios.
Los rescatistas también se enfrentan a túneles bloqueados o dañados. Las inundaciones arrastraron barro, piedras de gran tamaño y escombros hacia los pasajes subterráneos, derrumbando tramos y atrapando a los trabajadores. Incluso donde se puede acceder a los túneles, los equipos deben retirar grandes cantidades de escombros antes de llegar a las secciones más profundas.
Durante las primeras horas posteriores a la crecida, algunos trabajadores de un proyecto hidroeléctrico pidieron ayuda y otros que lograron escapar contaron que había compañeros bajo tierra. No estaba claro si desde entonces los rescatistas habían logrado contactar con esos operarios o si seguían con vida.
Quienes se quedan atrapados bajo tierra pueden sobrevivir sin comida durante algún tiempo, pero la escasez de agua potable y de aire respirable puede volverse rápidamente una amenaza para su vida.
Anil Pokhrel, experto en reducción del riesgo de desastres y exdirector de la agencia de manejo de desastres de Nepal, afirmó que las inundaciones expusieron debilidades en la capacidad de rescate del país. Apuntó que los rescatistas perdieron un tiempo muy valioso localizando el punto exacto de entrada del túnel y sus coordenadas, y que faltaba maquinaria pesada y personal con la capacitación adecuada.
“Los lugares inhóspitos y remotos, con un clima inclemente, empeoraron la situación. Además, no contábamos con recursos humanos debidamente capacitados para llevar a cabo este tipo de operaciones”, sostuvo Pokhrel.
Nepal tiene más de un siglo de experiencia en la construcción de túneles, pero sigue estando mal preparado para rescates complejos en ese tipo de infraestructura, señaló el experto.
Al menos 1287 personas perdieron la vida en las inundaciones del 26 de agosto, que aparentemente estuvieron causadas por el colapso de un glaciar, y más de 5000 siguen desaparecidas, según la agencia de gestión de desastres del país. China reportó el miércoles por la noche 21 fallecidos y 541 en paradero desconocido en el lado tibetano de la frontera.
La agencia de desastres de Nepal estimó el viernes que las inundaciones causaron al menos 2500 millones de dólares en daños en infraestructura y propiedades.
Agencias AP y ANSA


