
Irán decide el futuro de su régimen
Reformistas y conservadores se enfrentan en los comicios parlamentarios de hoy, que definirán el nuevo camino del país.
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TEHERAN.- Casi cuarenta millones de iraníes, de una población de 63 millones, decidirán hoy en las urnas el futuro político de su país y del régimen islámico, en unas elecciones parlamentarias que pueden convertirse en un hito en la transición del actual sistema teocrático a otro civil.
De cumplirse los pronósticos, y si los moderados aperturistas consiguen desbancar de la mayoría parlamentaria a los conservadores, que la ostentan en la actualidad, sería un paso decisivo para la reforma democrática del régimen.
El Parlamento (Majlis), que en su sexta legislatura desde la creación de la república islámica, hace 21 años, tendrá 290 diputados, veinte más que la precedente, es el único medio posible en este país de reducir las prerrogativas del líder religioso supremo, el conservador ayatollah Alí Khamenei.
También puede limitar las potestades del Consejo de Guardianes de la Constitución, un reducido grupo de clérigos musulmanes chiitas de alto rango que actúa como Senado, supervisa la legislación aprobada por el Parlamento y decide quién puede ser candidato en las elecciones.
La nueva Cámara podría así allanar el camino de la apertura, y los moderados, encabezados por el presidente del país, Mohammed Khatami, tendrían mayores posibilidades de iniciar las reformas.
En la primera vuelta de hoy, cuyos resultados difícilmente estén antes de pasado mañana, 6083 candidatos, de los cuales sólo el 7% son mujeres, tratarán de conquistar las 290 bancas del Majlis. Para ser elegido en la primera vuelta hace falta por lo menos el 25% de los sufragios. En la segunda vuelta, cuya fecha no fue fijada aún, el candidato gana por la mayoría relativa.
Duelo en Teherán
En el distrito de Teherán, corazón político del país, la competencia se resume a un duelo, inesperado al principio de la campaña, entre el ex presidente de la república y del Majlis, Alí Akbar Hashemi-Rafsanjani, y el hermano del jefe de Estado, Mohammed Reza Khatami, que dirige el Frente de la Participación (FP).
Mohammed Reza Khatami, médico urólogo de 40 años, se impuso en la campaña a pesar de su inexperiencia y se pronunció a favor de la incorporación de las mujeres en el gobierno.
El FP se transformó en la gran formación de la izquierda reformista. Ocupó el terreno, en Teherán y en las otras ciudades, para llamar a la población a "dar la mayoría al presidente", frente a los conservadores.
Estos últimos se mostraron muy discretos durante la campaña electoral y se "refugiaron" a menudo tras la conocida figura de Rafsanjani.
Este es el candidato principal de los conservadores de la coalición de la Línea del Imán y del Guía, y de los moderados del Kargazoran (Construcción), dirigidos por su hija Faezah Hachemi.
En estas elecciones, jóvenes y mujeres, que componen la gran mayoría de la población de Irán, tendrán la última palabra a la hora de decidir la composición del Parlamento.
Con un 60 por ciento de menores de 25 años y una población femenina de más del 55 por ciento, estos dos sectores, que los comentaristas locales consideran "los más concientizados políticamente" y de "tendencia progresista", serán básicos en la elección de la Cámara.
En paz
Las principales figuras del régimen islámico, entre ellos el moderado presidente Khatami, pidieron a los iraníes que "acudan masivamente a las urnas y depositen su voto en paz y sin incidentes".
En tanto, el ayatollah Khamenei, cabeza de la corriente conservadora del régimen, hizo también un llamamiento a la participación "libre, responsable y numerosa" en los comicios.
Una eventual victoria moderada supondría abrir un nuevo camino en la política del país, tanto en el aspecto interno como en el internacional, pues el gobierno podría adoptar, por la vía legislativa, iniciativas que potenciaran su capacidad ejecutiva, actualmente mermada por las prerrogativas del líder supremo.
El Parlamento es la única instancia con capacidad para convocar unos referendum, la única manera de modificar la figura del líder supremo y de algunos influyentes consejos del régimen, como el de los Guardianes de la Constitución, formado por destacados clérigos musulmanes chiitas y que tiene derecho de veto sobre los candidatos de los comicios nacionales.


