
Japón reivindica sus símbolos imperiales
En medio de una fuerte polémica, el Parlamento aprobó oficialmente la bandera del Sol Naciente y una oda al emperador
1 minuto de lectura'
TOKIO (AP).- Ya sea una señal de resurgente nacionalismo o una oportunidad para emprender un nuevo comienzo, la bandera del Sol Naciente y una oda al emperador fueron aprobadas oficialmente, después de años de encendidos debates, como símbolos patrios del Japón.
Mientras encendidos derechistas gritaban consignas nacionalistas en las calles, el proyecto de ley fue promulgado el lunes último por la Cámara alta del Parlamento por 166 votos contra 71, después de haber sido aprobado por una abrumadora mayoría en la Cámara baja el mes último.
La flamante ley, que entrará en vigor hoy, fue criticada por políticos y académicos, y también por grupos nipones, que ven en la bandera y el himno sendos símbolos del pasado militarista del Japón.
El Sol Naciente -un disco rojo sobre fondo blanco- y el himno imperial "Kimigayo" sirvieron durante mucho tiempo como símbolos nacionales de hecho. La bandera ondea frente a las escuelas y los edificios del gobierno, en tanto que se toca el himno en los certámenes deportivos y las ceremonias públicas.
Muchos japoneses se opusieron a que fuesen convertidos en símbolos oficiales debido a su relación con una época oscura de la historia nipona, el período de principios de siglo cuando la maquinaria de guerra del Japón pretendía regir gran parte de Asia.
"Revivir el militarismo"
"Su bandera siempre seguirá siendo un símbolo de la agresión japonesa y recordará a la gente la tristeza del pasado y las heridas que no cicatrizaron", afirmó Albert Ho, un legislador de Hong Kong. "La nueva ley provocó la impresión de que el Japón trata de hacer revivir el militarismo", añadió Ho.
Su Zhiliang, un profesor de historia de Shanghai, calificó la aprobación de la ley como una "señal peligrosa" de resurgente nacionalismo, según la agencia de noticias Kyodo.
"La decisión nipona podría exacerbar las tensiones con Pyongyang respecto de un previsto ensayo con misiles por parte de Corea del Norte", advirtió el doctor Chaiwat Khamchoo, decano de la facultad de ciencias sociales de la Universidad de Chulalongkorn. "El gobierno japonés trata de aprovechar ese conflicto para promover su poderío militar", comentó en Bangkok.
"Japón debe tener eso en cuenta y dar su próximo paso con cuidado con el propósito de adoptar una adecuada posición frente a las cuestiones de seguridad asiáticas", agregó el decano.
Otro académico asiático no se mostró tan preocupado.
"Japón todavía tiene que recorrer un largo camino para hacer valer su condición de potencia militar", señaló Gu Guanfu, del Instituto de China para las Relaciones Internacionales Contemporáneas.
Los defensores de la legislación la consideran parte de un esfuerzo por convertir al Japón nuevamente en un "país normal", una tierra que pueda volver a demostrar la seguridad en sí misma y en sus símbolos nacionales después de décadas de apocamiento en el plano internacional y una deshonra persistente.
Debate nacional
El gobierno del primer ministro Keizo Obuchi decidió procurar el reconocimiento legal de la bandera y del himno después de que el suicidio del rector de una escuela secundaria desencadenó un debate nacional.
El rector estaba perturbado porque no podía resolver una controversia entre la junta educativa y el cuerpo de profesores respecto de izar la bandera y cantar el himno en la escuela, ya que sostenía que era utilizado para evocar el militarismo nipón que condujo a la Segunda Guerra Mundial.
La nueva ley hizo poco para que cambiaran de parecer. "Los profesores tienen la responsabilidad de enseñar cómo la bandera del Sol Naciente y el himno ejercieron anteriormente una influencia negativa sobre las libertades de la gente", sostuvo la Unión Docente del Japón en una declaración.
El himno es más controvertido que la bandera porque el "kimi" expresa la reverencia al emperador, en cuyo nombre el Japón se convirtió en una potencia expansionista.
Ahora, según el gobierno, aunque la letra es la misma, la canción patria es una plegaria en favor de la paz y la prosperidad.
"La ´Hinomaru´ -la bandera del Sol Naciente- es un símbolo de la modernización del Japón", indicó Takashi Ito, profesor de historia moderna y del Instituto Nacional de Graduados de Estudios Políticos, de Tokio. "Y aun cuando coincidiéramos en que el ÔKimigayo´ -el himno- se refiere al emperador, éste es ahora el símbolo de un Japón que vive de acuerdo con una Constitución democrática que le concedieron los Estados Unidos", añadió.
La bandera, que fue prohibida durante la ocupación norteamericana después de la Segunda Guerra Mundial, fue inicialmente adoptada por numerosos marineros mercantes japoneses en el siglo XVII.
La persistente sensación de penitencia que pende sobre el Japón es en parte consecuencia de la imposición de una "Constitución de la paz" por parte de los Estados Unidos, que prohíbe para siempre al Japón "amenazar o utilizar la fuerza como recurso bélico". También es consecuencia de la necesidad del país de expiar o reparar las atrocidades inflingidas por la agresión colonialista japonesa durante la primera mitad del siglo.






