Johnson presentó un nuevo plan para el Brexit con acuerdo

Johnson, ayer, durante su discurso en la conferencia del Partido Conservador
Johnson, ayer, durante su discurso en la conferencia del Partido Conservador Fuente: Reuters
Propuso una doble frontera en Irlanda; "es esto o nada", dijo
Luisa Corradini
(0)
3 de octubre de 2019  

PARÍS.- "Es esto o nada", fue el claro mensaje enviado ayer a la Unión Europea (UE) por el primer ministro británico, Boris Johnson, al develar un controvertido plan para sacar al Reino Unido del bloque con un acuerdo antes del 31 de octubre. El proyecto, que propone crear dos nuevas fronteras dentro de Irlanda del Norte por cuatro años, fue aprobado por los ultra-Brexit; denunciado por la oposición laborista y el gobierno escocés, y recibido con cautela por los responsables europeos.

"Es un compromiso por parte del Reino Unido. Espero que nuestros amigos europeos sean conscientes y estén dispuestos a llegar a un compromiso", indicó Johnson durante un discurso pronunciado en Manchester al cerrar la conferencia anual del Partido Conservador. Si Bruselas no acepta la propuesta, el gobierno británico pondrá punto final a las negociaciones y Gran Bretaña saldrá de la UE sin acuerdo ( no deal) a fin de este mes, advirtió sin ambigüedad.

Bautizado "dos fronteras por cuatro años", el plan de Johnson reconoce la necesidad a la vez de una frontera reglamentaria entre el Reino Unido e Irlanda del Norte (Ulster) por un período de cuatro años (consecutivo al lapso de transición en 2021), y controles aduaneros entre el Ulster y la República de Irlanda.

El plan pretende ser una alternativa al conflictivo backstop acordado por su antecesora Theresa May para evitar una frontera física entre las dos Irlandas.

El nuevo plan británico, enviado ayer con una carta al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, implica que Irlanda del Norte dejará la unión aduanera en 2021, al mismo tiempo que el resto del Reino Unido, pero quedará integrada al mercado único para todos los bienes de consumo, incluido el sector agroalimentario, por lo menos hasta 2025. Novedad suplementaria: concluido ese período, serán las autoridades norirlandesas quienes decidirán si quieren permanecer alineadas a las reglas de la UE o pasar a las del Reino Unido.

Por primera vez desde que comenzaron las negociaciones con Bruselas, el partido norirlandés aliado a los tories (DUP) "acogió favorablemente" las propuestas. Ese apoyo podría pesar en las tratativas con Bruselas y, sobre todo, cuando el gobierno deba someter el texto al Parlamento británico.

La recepción no fue la misma en Irlanda, cuyo primer ministro, Leo Varadkar, consideró que la propuesta "no era satisfactoria".

Sin sorpresa, la oposición laborista calificó el proyecto de "inaceptable", mientras que la primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, cuya nación votó masivamente por permanecer en la UE, consideró que el plan estaba "condenado al fracaso".

A pesar de las críticas, Bruselas no rechazó de plano la propuesta británica. En una conversación telefónica, Juncker señaló a Johnson que el proyecto será estudiado en detalle, aunque contiene "puntos problemáticos".

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.