La Casa Real, en apuros: imputan a la infanta Cristina

La hija del rey quedó vinculada al escándalo por malversación de fondos, la causa que se le sigue a su esposo
Adrián Sack
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4 de abril de 2013  

MADRID.- La reputación de la corona española, una de las más respetadas y queridas de Europa hasta hace unos pocos años, dejó ayer de ser intachable. En la tarde del lunes pasado, la infanta Cristina de Borbón , hija del rey Juan Carlos y séptima en la línea de sucesión al trono de España, fue imputada por la justicia de su país en calidad de presunta "cómplice" del delito de malversación de fondos públicos , según se divulgó ayer.

La duquesa de Palma, que deberá declarar en el juzgado de la capital de las Islas Baleares el próximo 27 de abril, se transformó así en el primer familiar directo de un monarca español que es investigado por un tribunal por un presunto hecho de corrupción.

La citación forma parte del extenso procedimiento judicial iniciado hace dos años por el magistrado José Castro, que instruye en la causa abierta por el supuesto desvío de por lo menos seis millones de euros de las arcas estatales de Baleares y de la Comunidad Valenciana.

La resonante imputación había sido preanunciada ya en diciembre de 2011, cuando el mismo juez citó a declarar, también en calidad de imputado, al esposo de la infanta, Iñaki Urdangarin.

En esa etapa inicial de la investigación, que ya lleva 42.000 folios, el duque de Palma fue llamado a los tribunales para dar explicaciones sobre su dudosa gestión como presidente del Instituto Nóos, una sociedad de beneficencia sospechada de actuar como "pantalla" para triangular dinero desde el Tesoro público hacia paraísos fiscales en Belice y en Suiza.

Aquella citación, que desencadenó un escándalo sin precedente para la corona española, inició una dilatada cuenta regresiva hacia la imputación de Cristina, de 47 años y virtualmente alejada en estos últimos meses de casi toda actividad oficial.

El cerco comenzó a cerrarse en la medida en que la investigación judicial avanzó, y quedaron cada vez menos argumentos para eludir la presentación de la princesa ante la justicia. A pesar de que el juez Castro el año pasado había desistido de imputarla, las presiones por parte de la defensa del empresario Diego Torres, ex socio de Urdangarin, convertido hoy en el máximo enemigo del duque, terminaron por hacerlo cambiar de opinión.

Involucramiento

Ni siquiera la oposición de la Fiscalía Anticorrupción, que asegura no encontrar "motivos" para que la segunda hija del rey deba declarar en la causa, pudo ante la contundencia de las pruebas de Torres.

El también ex profesor del duque de Palma aportó, en forma sucesiva, una serie de correos electrónicos "hackeados" por un especialista argentino con información sensible sobre el presunto tráfico de influencias realizado por Urdangarin en beneficio propio, especialmente cuando presidió el Instituto Nóos entre 2004 y 2006.

El magistrado, de acuerdo con esa línea de investigación, concluyó que aquellas actividades irregulares que habría desarrollado el duque de Palma contaban con la "cooperación necesaria" y la "complicidad" de su esposa.

El involucramiento de Cristina, además de los correos electrónicos comprometedores aportados por Torres, se apoya en su participación en la inmobiliaria Aizoon, una de las empresas investigadas por la justicia por malversación de fondos.

La infanta Cristina compartía en un 50% la administración con su marido y este detalle se convirtió en la punta de lanza de las acusaciones de Torres, cuya esposa y colaboradora contable, a diferencia de la hija del rey, resultó imputada con mucha mayor rapidez en el caso.

Pero ayer, el juez no pudo contener más el crujiente andamiaje jurídico que mantenía a salvo a la duquesa de Palma, y decidió aplicar la máxima de que "la justicia es igual para todos". De este modo, Cristina podrá ser pasible de la imposición de una fuerte fianza, como la que recibió su esposo, en febrero pasado, a pesar de que luego decidió apelarla. No obstante, en esta instancia, no se enfrentará con la posibilidad de terminar en la cárcel.

Reacción

La noticia de la imputación de la hija de Juan Carlos dejó estupefacta a la casa real, que en un primer momento se resistió a pronunciarse sobre el tema.

Sin embargo, luego de que el hecho trepara en titulares catastróficos hasta las portadas de los periódicos digitales y de los noticieros de la televisión, el Palacio de la Zarzuela decidió expresar su "sorpresa" con un método tan curioso como indicativo de su preocupación.

A través de una extensa ronda de llamadas telefónicas, los voceros de la familia real se pusieron en contacto con todos los medios españoles e internacionales que ayer cubrían la noticia -entre ellos,LA NACION- para defender la posición de la Fiscalía Anticorrupción y criticar, aunque indirectamente, el fallo del juez Castro.

"Tras tener conocimiento por los medios de comunicación del auto de imputación, y con el máximo respeto por las decisiones judiciales, la Casa de Su Majestad el Rey quiere manifestar su sorpresa por el cambio de posición del magistrado [a cargo de la causa]", afirmó el vocero, al cabo del día más largo de un annus horribilis que parece no tener fin para la ya golpeada monarquía española.

Los otros protagonistas del escándalo

Correos en poder del juez involucran a la Casa Real y a miembros de su entorno

  • JUAN CARLOS I

    Rey de España

    Algunos mails revelaron que Urdangarin no actuaba sin su aprobación y que monitoreaba los negocios de la fundación
  • CORINNA WITTGENSTEIN

    Princesa, amiga del Rey Juan Carlos

    Es una noble alemana y para algunos la supuesta amante del rey. Su firma apareció vinculada al cuestionado instituto Nóos
  • DIEGO TORRES

    Ex socio de Iñaki Urdangarin

    Envió al juez correos que documentan que el rey y la infanta Cristina estaban al tanto del caso de corrupción
  • Del editor: cómo sigue.

    El daño de la imputación de Cristina a la corona es enorme. Para algunos, sólo cambios drásticos, como una abdicación del rey, podrán revertirlo.

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