La elección del vice, como una película de espionaje
El proceso de selección se manejó en secreto
1 minuto de lectura'
NORFOLK, Virginia.- Paul Ryan usó anteojos negros y decidió tomar caminos secundarios para evitar a los periodistas en los últimos días, mientras multiplicaba las estrategias de distracción para preservar la sorpresa de su designación como compañero de fórmula de Mitt Romney para las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
En abril, una vez que Mitt Romney logró asegurar los delegados necesarios para ser el candidato republicano a la Casa Blanca, encargó a una colaboradora cercana, Beth Myers, la tarea de preparar una lista de los posibles aspirantes a vicepresidente para poder estudiar sus perfiles.
"Yo tenía una consigna: el candidato debía ser capaz de lograr hacer su trabajo desde el primer día", resumió la asesora ante los periodistas tras el anuncio de anteayer. "Fue una decisión de Mitt", destacó Myers, que tuvo a su cargo la búsqueda del candidato ideal.
Para el 1° de mayo, Romney ya contaba con una lista reducida de potenciales compañeros. Entonces, Myers y otros asesores realizaron una selección más fina en el cuartel general del candidato republicano en Boston (Massachusetts), donde Romney ejerció como gobernador.
Cada tarde, los preciados documentos eran guardados celosamente en una caja de seguridad.
En junio, Myers presentó a Romney un informe preliminar. El 1° de agosto volvieron a verse para realizar una evaluación final de los perfiles, entre los que se encontraban, además de Ryan, el senador por Ohio Rob Portman y el ex gobernador de Minnesota Tim Pawlenty.
"[Luego] me informó de su decisión", resumió la asesora. En ese momento, fue organizada una compleja operación secreta para que ambos políticos tuvieran un encuentro, sin que ningún medio ni nadie ajeno a un selecto grupo de la campaña se hiciese eco de la noticia.
El equipo de Romney le pidió a Ryan que acudiera al aeropuerto de Chicago el 5 de agosto. Myers le sugirió a Ryan que usara ropa informal. "Vestía unos jeans, una gorra de béisbol y anteojos negros", recordó la asesora, que dijo que nadie lo reconoció en Chicago ni en Hartford (Connecticut), donde se reunió con Curt, hijo de Myers, quien lo llevó a la residencia familiar en Brookline, en el mismo estado.
En ese lugar Ryan se reunió con Romney, que le informó de su decisión en la sala de comedor de la familia Myers. "Fue allí cuando todo se volvió muy complicado", relató Myers.
El anuncio de la elección había sido programado para el viernes pasado, pero el plan tuvo que ser modificado cuando se organizó para ese mismo día una ceremonia en memoria de las víctimas del tiroteo en un templo sikh en Wisconsin, estado natal de Ryan y distrito que representa, a la que había previsto asistir.
Fue así como se puso en marcha un plan B y se decidió que el anuncio se haría al día siguiente en Norfolk, Virginia.
Después de la ceremonia, Ryan volvió a su casa en Janestown y no fue visto abandonando su residencia. De forma discreta, logró salir por la puerta de atrás y atravesar el bosque que se encuentra detrás de su propiedad para reunirse con un asistente.
Tras lograr llegar al aeropuerto regional, Ryan se reunió con el equipo de Romney en el hotel Elizabeth City, en Carolina del Norte, a menos de una hora de Norfolk, en el estado de Virginia, donde se realizó su primera aparición tras la difusión de la noticia de su nombramiento.
Hasta la tarde del viernes pasado, el secreto sobre su designación no logró traspasar el círculo más estrecho de Romney.
Agencias AFP y EFE
1Los lefebvristas rechazaron una propuesta del Vaticano y confirmaron que ordenarán obispos
2Quiénes son las hijas y la exesposa del príncipe Andrés
3Una pista, una llamada clave y suerte: cómo un fotógrafo logró la imagen del expríncipe Andrés que dio la vuelta al mundo
- 4
Crece el reclamo para que expulsen al expríncipe Andrés de la línea de sucesión a la corona británica: cómo es el proceso




