
La India tendrá a un paria en su presidencia
Inédito: Kocheril Raman Narayanan, un intocable por su extracción social, es el virtual jefe del Estado; desafío al rígido sistema de castas.
1 minuto de lectura'
NUEVA DELHI, 14 (EFE).- Un integrante de una de las castas más bajas habría sido elegido hoy como el undécimo presidente de la India desde que el país obtuvo su independencia de la Corona británica.
El actual vicepresidente Kocheril Raman Narayanan y el antiguo comisario jefe de la Comisión Electoral T. N. Seshan se disputaron los votos de un colegio electoral formado por parlamentarios federales y de los Estados constitutivos de la Unión India.
Narayanan, que es un "intocable", como son conocidos los que pertenecen a la más baja de las castas en las que está dividida la sociedad hindú, tiene asegurada la victoria, puesto que los principales partidos políticos respaldaron su candidatura.
Un 95 por ciento de los 4848 legisladores del Parlamento federal y de los parlamentos regionales de los veinticinco Estados de la Unión India participaron en los comicios, según la agencia estatal PTI.
Algunos comentaristas atribuyeron a estas elecciones presidenciales, llevadas a cabo un mes antes de que la India celebre el quincuagésimo aniversario de su independencia en 1947, un carácter histórico y simbólico.
Hito histórico
Por primera vez en la historia del país asumirá el alto cargo un miembro de la casta de los parias que durante milenios fueron considerados ciudadanos de segundo orden.
El hecho de que Narayanan asuma la jefatura de la nación "es más que simbólico", declaró a EFE el escritor e historiador Kuswant Singh.
"Quiere decir que no toleraremos más ningún tipo de discriminación", añadió.
Las elecciones transcurrieron con normalidad, según la agencia estatal.
Los 776 legisladores de la Cámara baja (Lok Sabha) y de la Cámara alta (Rajya Sabha) del Parlamento federal depositaron su voto en las urnas que fueron instaladas en la sede del Poder Legislativo en la capital india.
Funcionarios de los parlamentos regionales votaron en sus respectivas sedes legislativas.
Paradójicamente, ni Narayanan ni Seshan participaron en los comicios, porque ninguno de los dos es parlamentario.
El recuento de los votos tendrá lugar el próximo 17 del actual en la sede legislativa en Nueva Delhi, donde serán trasladadas las urnas desde todas las capitales de los Estados, con extraordinarias medidas de seguridad. Los resultados serán anunciados ese mismo día.
El mandato del actual presidente, Shankar Dayal Sharma, expira el 24 de este mes, y se espera que al día siguiente Narayanan asuma formalmente el cargo de jefe del Estado.
Un lustro y reelección
La Constitución prevé un mandato presidencial de cinco años, al término del cual deben celebrarse elecciones a las que puede presentarse el jefe del Estado para su reelección.
En todas las elecciones presidenciales celebradas hasta hoy, la dirección de los partidos políticos solicitó a sus legisladores que votaran por un candidato concreto.
Para estos comicios, sin embargo, las fuerzas políticas no solicitaron a sus miembros que votaran por un postulante, puesto que Narayanan contaba con el apoyo de casi todo el colegio electoral.
Narayanan emergió como candidato consensuado entre el gobierno federal del Frente Unido, el Partido del Pueblo de la India y el Partido del Congreso. Las dos últimas constituyen la primera y la segunda fuerzas políticas, respectivamente, en el Parlamento federal.
Crisis gubernamental
La elección del presidente, quien entre sus facultades tiene la de nombrar al primer ministro, coincidió con una nueva amenaza de crisis para el gobierno indio, tras anunciar hoy el Dravida Munnetra Kazhagam (DMK), partido del Estado sureño de Tamil Nadu, que se retira de la administración federal.
El gobierno, encabezado por el primer ministro, Inder Kumar Gujral, está formado por el Frente Unido (FU),una coalición de catorce partidos regionales y de izquierda que asumió el poder hace un año.
La alianza se halla en una tensa situación que comenzó con la escisión, una semana atrás, del Janata Dal, la mayor fuerza del FU, a la que pertenece el premier.


