La ONU se desplegó en el sur del Líbano
Masiva llegada de los cascos azules
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YARUN, Líbano (AFP).- La Fuerza Interina de las Naciones Unidas en Líbano (Finul) se desplegó ayer a lo largo de la frontera con Israel, cumpliendo así con una misión que le había encargado el Consejo de Seguridad de la ONU hace 22 años.
Bastaron unas horas para que la fuerza de las Naciones Unidas aplicase las resoluciones 425 y 426, de 1978, que obligan a Israel a retirarse "sin demora" del sur del Líbano y crean la Finul, cuya misión es "ayudar al Estado libanés a restablecer su autoridad hasta la frontera internacional". Esta misión no podía ser cumplida hasta que la ocupación israelí llegase a término, lo que ocurrió el 24 de mayo último.
En Jerusalén, un vocero del Ministerio de Defensa israelí, David Zisso, declaró que "el primer ministro (israelí) Ehud Barak se congratuló por el despliegue de la Finul y expresó su esperanza de que conlleve seguridad y estabilidad" en la frontera.
Unos 400 cascos azules instalaron 13 nuevas posiciones, que se añaden a las seis ya establecidas en la antigua zona ocupada por Israel, indicó el vocero de la Finul, Daljeet Bagga.
Ataques con piedras
Anteayer, las autoridades de Beirut dieron luz verde a la operación.
El despliegue de los cascos azules de la ONU había sufrido unas semanas de atraso, ya que el Líbano exigía la eliminación de intrusiones israelíes, lo que se logró gracias a la presión de las Naciones Unidas sobre Israel.
Batallones de Fiji, Irlanda, Nepal, India y Ghana participaron en la operación, que se desarrolló sin incidentes. Equipados con vehículos militares, los soldados de la ONU se instalaron en barracas prefabricadas o en tiendas de campaña.
Ningún despliegue tuvo lugar en la Puerta de Fátima, antiguo punto de paso entre Israel y Líbano, donde todos los días se producen incidentes entre civiles libaneses y soldados israelíes. Ignorando el despliegue, algunos libaneses siguieron lanzando piedras y un militar israelí disparó al aire para poner fin a ello.
Los ataques con piedras denunciados por Israel dan muestra de un sentimiento de venganza de los libaneses, a quienes se unieron los palestinos, tras 22 años de ocupación y bombardeos israelíes que causaron miles de muertos en el Líbano.
Ayer mismo, el ministro del Interior libanés, Michel Murr, anunció que una fuerza mixta del ejército y de la policía libanesa estaba preparada para desplegarse en la otrora zona ocupada. El gobierno libanés decidió, hace un mes, crear esta fuerza. En numerosas ocasiones afirmó que este ejército se desplegaría una vez que la ONU certificase la retirada israelí y tras el despliegue de los cascos azules de la Finul a lo largo de la frontera.


