
La oposición a Milosevic llamó a la desobediencia civil en Serbia
Tensión: políticos y personalidades yugoslavas reclaman la renuncia del presidente; temen que hoy haya disturbios en una marcha.
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BELGRADO.- La oposición yugoslava aumentó ayer sus ataques contra el gobierno del presidente Slobodan Milosevic e hizo un llamamiento a la población para que adhiera a una huelga general y a la desobediencia civil.
En tanto, una nueva protesta contra los socialistas de Milosevic se produjo ayer en el sur de Serbia, donde tanto la oposición como el gobierno parecen haber decidido salir a las calles a medir sus fuerzas.
Centenares de personas se congregaron desde las 16 en el centro de Leskovac, en la tercera manifestación -aunque la menos concurrida- en una semana en esta ciudad meridional serbia considerada bastión del Partido Socialista Serbio (SPS) de Milosevic.
El Movimiento Serbio de Renovación (SPO) de Vuk Draskovic, principal partido de la oposición en Serbia, anunció que a partir de hoy apadrinará las manifestaciones en Leskovac, después de negociar durante un par de semanas su posible ingreso en el gobierno de Yugoslavia (Serbia y Montenegro).
Draskovic había puesto como condición para apuntalar a los socialistas de Milosevic que se entregara la jefatura del Ejecutivo de Yugoslavia a representantes del régimen de Montenegro, la "hermana pequeña" de Serbia en la federación.
Presión
Por su parte, el líder del opositor Partido Democrático, Zoran Djinjic, expresó ayer ante miles de personas reunidas en el oeste de Serbia que el pueblo aumentará la presión para obligar a Milosevic a abandonar el poder.
"Toda Serbia está en estado de desobediencia civil, en huelga general", dijo Djinjic.
En la ciudad sureña de Nis, grupos de activistas opositores a Milosevic comenzaron a recoger firmas para una petición de renuncia al presidente yugoslavo.
Para hoy se esperan dos mítines en Kursumlije, cerca de Kosovo, donde medirán sus fuerzas los partidarios de la opositora Alianza para el Cambio y los seguidores de Milosevic, con peligro de enfrentamientos.
Hace dos semanas, en Kursumlije fue recibido con silbidos e insultos el presidente de Serbia, Milan Milutinovic, fiel aliado de Milosevic.
El frente de oposición a Milosevic agrupa a la Iglesia Ortodoxa Serbia, cuya influencia es creciente, y a numerosos partidos, organizaciones y personalidades.
La Iglesia, que cuenta con millones de fieles, se pronunció por primera vez a mediados de junio en favor de la dimisión del jefe de Estado, considerado responsable del éxodo masivo de los serbios de Kosovo.
Por otra parte, un grupo de intelectuales serbios, denominado Manifiesto de los 50, también exige la dimisión de Milosevic y la implantación de un "gobierno provisional de salvación nacional".
Reivindica asimismo la apertura de una investigación "para castigar a los culpables" de los crímenes cometidos en Kosovo.



