
La película sobre Lula, cuestionada y con poco éxito
Tiene escaso eco en el público y la critican tanto la oposición como el ala más izquierdista del PT
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RIO DE JANEIRO.-Parado en forma desafiante frente a su madre, el delgado muchacho ordena a su padre borracho que deje de golpearla. "¿Por qué?", grita el hombre, tambaleándose. "¡Porque un hombre no golpea a una mujer!" La escena es una muestra del magnetismo y de la fuerza que llevarían a Luiz Inácio Lula da Silva a encabezar el sindicato de trabajadores más poderoso de Brasil y finalmente a la presidencia del país más grande de América latina.
La esperada película sobre la vida del presidente brasileño, Lula, o filho do Brasil (Lula, el hijo de Brasil), lleva un mes en cartel y no ha tenido la repercusión que la crítica esperaba ni una gran aceptación por parte del público. El film de dos horas de duración, que da a conocer la historia de la vida del primer presidente brasileño de clase trabajadora, ha provocado, además, la ira de la oposición, que lo ha visto como parte de una campaña para las presidenciales de este año, en las que Lula ha apostado por la superministra Dilma Rousseff para sucederlo. Rousseff ha demostrado ser una buena administradora, pero carece de fuerza y de carisma.
La película, que costó 12 millones de dólares, ha sido la de mayor presupuesto hasta ahora en la historia del cine brasileño, y corona un año en que el ex trabajador metalúrgico y representante sindical de 64 años cimentó su lugar entre los dirigentes más exitosos del mundo.
La película había creado una gran expectativa: la historia del niño de una familia pobrísima que emigra del nordeste miserable del país a la rica San Pablo en busca de trabajo y comida. El pequeño Lula fue limpiabotas, vendió helados por la calle y llegó, sin estudios, sólo con un simple diploma de mecánico a la presidencia de la república.
Se esperaba que la historia atrajese un aluvión de espectadores. Hasta se había planeado colocar pantallas al aire libre en los pueblos donde no hay cines. No hizo falta. El film quedó quinto en la taquilla en la primera semana y después fue decayendo. No porque la película no sea emocionante, que lo es. Ni porque los autores sean malos, que son magníficos. La película no ha convencido por varios motivos: a los brasileños les gusta Lula en la realidad, en la calle, subido a una tarima, remangándose la camisa, sudando y gritando cosas como "Voy a sacar al pueblo de la mierda".
Olvido
Tampoco les gustó a los políticos más izquierdistas, entre ellos a parte de los cofundadores -junto con Lula- del Partido de los Trabajadores (PT). En el largometraje no aparece el político que fundó el partido, sino sólo el sindicalista que se enfrenta a los militares liderando las huelgas de los metalúrgicos del ABC de San Pablo. En el film, Lula se revela como un político pragmático, no de izquierda. La película acaba cuando debería relatar cómo el político sin estudios consiguió, tras cuatro intentos, llegar a la cumbre del poder en Brasil.
Muchos críticos dicen que el film no ha arrasado como se esperaba porque los brasileños lo saben todo de Lula, muchísimas más cosas que las que aparecen en el film, del que fue cortada la dramática escena real de Mirian, la mujer que se presentó en el último debate de las elecciones de 1989 y reveló que Lula había sido su amante y que le había ofrecido dinero para abortar. Mirian contó que había entregado a su hija, Lurian, a Lula y le había dicho: "Ahora mátala tú". Lula perdió las elecciones, pero los brasileños lo perdonaron porque siempre amó a aquella hija y porque entendieron que la historia del aborto había sido una patraña urdida por su rival Fernando Collor de Mello, que finalmente ganó las elecciones y llegó a la presidencia. Poco después tuvo que abandonar el cargo, acusado de corrupción.




