
Las tropas rusas comenzaron el asalto a Grozny
Hay fuertes combates en las afueras de la ciudad; los rebeldes contraatacarán
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GROZNY.- Feroces combates se libraban ayer en las afueras de la capital de Chechenia, mientras las fuerzas rusas empleaban la artillería pesada para avanzar desde todos los flancos en un intento por expulsar a los guerrilleros atrincherados en la ciudad.
En toda Grozny podían escucharse explosiones de la artillería y el retumbar de cañones de gran calibre, al tiempo que los tanques y otros cañones emplazados alrededor disparaban una continua lluvia de proyectiles.
Ese ataque es el inicio de una operación en gran escala para tomar el pleno control de Grozny, dijeron fuentes militares rusas, según la agencia noticiosa ITAR-Tass.
Pero los comandantes rusos negaron que se estuviera efectuando un asalto en gran escala y líderes chechenos dijeron que no resultaba claro lo que las fuerzas rusas trataban de hacer.
"No habrá una toma por asalto de la ciudad en el sentido tradicional de la frase. Todo se hará inteligentemente, tratando de evitar innecesarias pérdidas entre las tropas rusas y los civiles", dijo ayer un vocero militar ruso, el mayor Alexander Diordiyev.
Mientras vehículos blindados rusos usaban cortinas de humo para protegerse de los disparos de los militantes, en diversos puntos de Grozny se libraban batallas callejeras, informó el subcomandante militar ruso Aslanbek Ismailov, según la agencia noticiosa Interfax.
El mando separatista checheno admitió que unidades del ejército ruso consiguieron avanzar hacia el corazón de Grozny y aseveró que la guerrilla contraatacaría por la noche.
Cuerpo a cuerpo
Mumadi Saidayev, el jefe del Estado Mayor Operativo de las fuerzas chechenas, dijo que los combates mas duros se llevan a cabo al norte de la ciudad y en los barrios orientales, donde se lucha cuerpo a cuerpo a 500 metros de la céntrica plaza Minutka.
Según Saidayev, la avanzadilla de las fuerzas rusas de asalto la componen pequeñas unidades de reconocimiento apoyadas por grupos blindados y zapadores, cuya misión es detectar centros de resistencia, posibles emboscadas y trampas de minas.
Cuando los defensores de la ciudad tirotean a las avanzadillas rusas, sus posiciones son sometidas a "fuego huracanado" de la artillería rusa, dijo el jefe militar checheno.
Voceros rusos admitieron el peligro de que los rebeldes, que controlan las comunicaciones subterráneas, puedan infiltrarse en la retaguardia federal, y dijeron haber frustrado un intento de la guerrilla de hacer explotar 15 cisternas con sustancias tóxicas.
Según Saidayev, los impactos de la artillería rusa provocaron numerosos incendios por toda la ciudad y dañaron seriamente el palacio presidencial, ubicado en el centro urbano.
"Dentro de pocos días la bandera rusa ondeará en Grozny sobre la residencia oficial del presidente checheno, Aslan Masjadov", aseguraron a su vez fuentes castrenses rusas.
El comandante militar ruso en Chechenia, general Viktor Kazantsev, dijo ayer que había empezado una "operación especial" para tomar el control de Grozny.
La avanzada de las fuerzas que atacaban esta ciudad se halla integrada por milicianos chechenos que están en favor de Moscú, fuerzas especiales rusas y tropas del Ministerio del Interior, mientras que las unidades regulares del ejército permanecían en las afueras de Grozny disparando fuego de artillería para ayudar a las fuerzas especiales en su avance, anunciaron fuentes militares rusas.
Los rebeldes, que quieren retener Grozny para respaldar su iniciativa independentista, han construido fortificaciones en toda la ciudad y presentan una firme resistencia, dijeron jefes militares rusos.
Grozny es por ahora el último bastión de los guerrilleros en el norte de Chechenia, aunque hay miles más en las montañas en el sur de la región separatista.
Entretanto, se estima que en la ciudad todavía quedan unos 40.000 civiles, en su mayoría ancianos, y aun cuando las fuerzas rusas habilitaron dos rutas para que los refugiados puedan marcharse, la mayoría teme hacerlo debido a los intensos disparos de la artillería rusa.
El ministro de Situaciones de Emergencia ruso, Serguei Shoigu, se reunió ayer con un emisario del presidente Masjadov para negociar la evacuación de los civiles que aún permanecen en Grozny, informó la agencia noticiosa ITAR-Tass.
Un largo conflicto
- 1991, 1º de diciembre: el general Yojar Dudayev, recién elegido presidente de Chechenia, declara la independencia de su república y rompe con Moscú.
- 1994, 11 de diciembre: más de 400 vehículos de combate rusos irrumpen en Grozny. Diez días después, mueren 100 personas en un bombardeo masivo sobre la ciudad.
- 1995, 19 de enero: tropas rusas controlan el palacio presidencial de Grozny e izan la bandera rusa; mientras, Dudayev se escapa.
- 14 de junio: Shamil Basayev, jefe guerrillero, toma 1000 rehenes en un hospital ruso y los libera cinco días después a cambio del compromiso de Moscú de iniciar conversaciones de paz.
- 1996, 21 de abril: Dudayev muere en un bombardeo ruso mientras usaba su teléfono satelital para concretar la reanudación del diálogo de paz.
- 31 de agosto: Moscú y Grozny acuerdan aplazar hasta el 2001 la discusión sobre la independencia.
- 1999, 23 de agosto: aviones rusos efectúan dos incursiones contra Grozny tras incidentes con guerrilleros en Daguestán y varios atentados en Moscú, adjudicados a terroristas chechenos.
- 2 de octubre: tropas rusas entran por tres frentes en Chechenia y se impide el paso de la prensa mundial.
- 30 de octubre: Moscú estrecha el cerco alrededor de Grozny mientras miles de personas huyen de la región.
- 5 de noviembre: Estados Unidos y Alemania piden una salida negociada. Dos semanas después, Rusia acepta una salida pacífica, pero sigue atacando.
- 11 de diciembre: expira el ultimátum de Moscú para que los civiles dejen Grozny y comienzan los ataques más fuertes sobre la ciudad.

