Leer el diario, parte de su rutina

Francisco recibía el diario en el Arzobispado de lunes a sábados
(0)
7 de diciembre de 2014  

Era parte de su rutina. Durante años, de lunes a sábados, Jorge Bergoglio recibió el diario LA NACION a las 5.30 de la mañana en el Arzobispado de Buenos Aires. Los domingos prefería caminar hasta el puesto que está en Hipólito Yrigoyen casi esquina Bolívar y comprarlo él mismo.

"Charlaba unos diez minutos y se tomaba el colectivo 28 para ir a Lugano a dar mate cocido a chicos, a gente enferma", contó Luis Del Regno, que fue bautizado como "el diariero del Papa", en marzo de 2013, luego de la designación de Bergoglio. "Puedo contar miles de anécdotas. Por ejemplo, le tiraba la nacion con una bandita, para que no se desarmara cuando había viento o lluvia. A fin de mes, me traía todas las banditas del mes, ¡las 30!", recordó Luis.

El año pasado, la historia del "diariero del Papa" se volvió viral. Cinco días después de haber sido elegido Pontífice, Francisco llamó sorpresivamente a Daniel, hijo de Luis, quien desde 2005 está a cargo del puesto.

"Hola, Daniel, habla el cardenal Jorge", le dijeron. "Dale, Mariano, no seas boludo", contestó, pensando que era un amigo que estaba al tanto de que el papa Francisco, cuando era arzobispo de Buenos Aires, compraba el diario ahí. "En serio, soy Jorge Bergoglio, te estoy llamando desde Roma", retrucaron del otro lado de la línea. Y Daniel Del Regno rompió en llanto.

"Entré en shock, me puse a llorar, no sabía qué decirle", contó. "Me agradeció por el tiempo en el que le acercamos el diario y me mandó un saludo para la familia", agregó. "Le dije que se cuidara, que lo iba extrañar, que le mandaba un beso grande y le pregunté si existía la posibilidad de verlo de vuelta alguna vez. Me dijo que de acá a un tiempo eso iba a ser muy complicado, pero que siempre iba a estar presente."

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.