Lejos de las disputas, Alan García cobra fuerza
Es el único en ganar puntos en sondeos
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LIMA (De un enviado especial).- Ya desde el aire, antes de aterrizar en el aeropuerto de Lima, se puede apreciar la fuerza que ha cobrado la nueva candidatura de Alan García a la presidencia. Sobre la ladera de los polvorientos cerros que abrazan la ciudad se lee un inmenso cartel que dice "Alan Perú".
Después de pasar nueve años de exilio en Colombia y Francia, el ex presidente peruano (1985-1990) regresó a Lima, en enero, con el sueño de volver a ocupar la Casa de Pizarro, el palacio presidencial. Y en sólo dos meses trepó del 3% en la intención de voto a su actual 17,2%, ubicándolo en un buen escenario para llegar a disputar una segunda vuelta electoral.
Los analistas estiman que, sin duda, su reconocidas dotes de orador y su retórica filopopulista han hecho crecer rápidamente al candidato de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA). Pero más importante aún -creen- ha sido su actitud de mantenerse al margen de la "guerra sucia" librada entre Alejandro Toledo y Lourdes Flores.
Manuel Torrado, de la encuestadora Datum, señaló que en las últimas semanas las simpatías para Toledo y para Flores se estancaron en los sondeos, mientras que el único que se movió, para arriba, fue García.
Creatividad y carisma
Poco parece importarle a la gente que su anterior gobierno haya dejado al país al borde del colapso económico, con una inflación del 7000%, y jaqueado por los grupos terroristas . "Es un político con mucho más carisma y empuje que cualquiera de los otros candidatos", señaló el analista Alejandro Deustua.
Antes de regresar al país, García -el presidente más joven que tuvo Perú, a los 35 años- logró que los cargos de enriquecimiento ilícito y malversación de fondos públicos y la orden de captura que pesaba en su contra fuesen anulados.
Ahora, siempre creativo, y a falta de fondos para su campaña, decidió sortear un "departamento a estrenar" entre sus seguidores que contribuyan comprando un boleto de la rifa. La propuesta parece haber dado resultado, porque todos los días se incrementan los afiches que lo muestran sonriendo debajo del slogan "Alan vuelve".


