"Lo más doloroso es saber que ellos sufrieron durante la caída"
Los familiares de las víctimas creen que éstas estaban conscientes en los minutos finales
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Fue una caída a una velocidad de 200 kilómetros por hora, que duró tres minutos y medio. Un verdadera eternidad. Sobre todo si, como afirman los familiares de las víctimas del vuelo 447 de Air France que se estrelló en el océano Atlántico en 2009, uno es consciente de esa caída en picada que sólo puede llevar a un destino: la muerte.
"Ellos estaban conscientes, porque no hubo despresurización de cabina. Es doloroso imaginar lo que sintieron", dijo ayer, desde Brasil, Maarten van Sluys, presidente de la Asociación de Familiares de las Víctimas del vuelo AF447, que perdió a una hermana en la tragedia aérea que se cobró la vida de 228 personas.
"Si hubiese habido despresurización, ellos hubiesen quedado inconscientes. Pero en este caso, lo más doloroso es saber que ellos sufrieron. Como la caída fue muy abrupta, seguramente hubo desesperación entre los pasajeros, que percibieron lo que estaba ocurriendo", concluyó Van Sluys, que realizó estas declaraciones sobre la base de la información de las investigaciones paralelas realizadas por especialistas aéreos para la asociación que preside.
Más allá de las afirmaciones de Van Sluys, aún se desconoce con exactitud qué fue lo que pasó en el vuelo 447 que cubría la ruta Río de Janeiro-París, y las hipótesis están a la orden del día.
Así, en el hipotético caso de que hubiese habido una despresurización de la cabina, el doctor Harry Triantafilo, de la Sociedad Argentina de Patología de Urgencia y Emergentología, explicó a La Nacion que la situación habría sido menos dramática, ya que "en pocos segundos los pasajeros hubiesen perdido el conocimiento".
"Si el avión se despresurizó, es probable que la gente no haya tenido tiempo de darse cuenta de lo que estaba ocurriendo", dijo.
En igual sentido se había expresado, en 2009, el profesor Philippe Juvin, médico del hospital Beaujon, en las afueras de París, al ser consultado por La Nacion sobre la tragedia aérea.
"El fenómeno de despresurización, que provoca una pérdida instantánea de conocimiento, se conoce con el nombre de hipoxia. Si esto es lo que sucedió, no tengo ninguna duda de que las víctimas del accidente no se dieron cuenta de nada".
Si hubiese habido una despresurización, "la rarefacción instantánea del oxígeno y una temperatura exterior de 70 grados bajo cero podrían haber paralizado a todos los ocupantes del avión", había dicho a La Nacion, por su parte, un piloto de Air France pocos días después del accidente.
Estado hipnoide
En otro plano, el psiquiatra Claudio Plá, director de Poder Volar, institución que trata casos leves y graves de aerofobia, y referente sobre dicha patología en nuestro país, recordó que "en situaciones extremas, el cerebro segrega una sustancia que produce una suerte de estado hipnoide que alivia el sufrimiento". Según dijo a La Nacion, "en estos casos el cerebro se obnubila y la persona entra en una especie de sueño, en el que aparece la famosa luz del túnel".
"Además -aventuró Plá- si bien no se puede saber a ciencia cierta qué fue lo que ocurrió, es probable que en un accidente como el del AF447 haya fallado todo, incluidos los motores, que son los que presurizan la cabina del avión."




