
Los ataques iraníes contra instalaciones de la CIA abren interrogantes sobre un posible papel de Rusia
La inteligencia estadounidense investiga si Moscú proporcionó a Teherán información para seleccionar objetivos
5 minutos de lectura'
WASHINGTON.– Los ataques con drones lanzados por Irán contra instalaciones de la CIA en el Golfo Pérsico llevaron a analistas de inteligencia de Estados Unidos a investigar si Rusia colaboró proporcionando información para la selección de objetivos o tecnología avanzada para drones, según afirmaron cuatro personas familiarizadas con la inteligencia estadounidense.
Las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad de los asuntos de seguridad nacional, señalaron que los funcionarios de inteligencia todavía no llegaron a conclusiones definitivas sobre una posible participación rusa en los ataques contra las instalaciones de la CIA.
Sin embargo, mencionaron la eficacia y aparente precisión de los bombardeos, así como el apoyo técnico más amplio que Moscú presta a Teherán, como posibles indicios.
Se informó —y funcionarios estadounidenses lo reconocieron públicamente— que Rusia proporcionó información de selección de objetivos y otro tipo de apoyo para los ataques iraníes contra objetivos de Estados Unidos en la región del Golfo.
No obstante, la investigación específica de la comunidad de inteligencia sobre una posible participación rusa en los ataques contra instalaciones de la CIA no había sido revelada hasta ahora.
Al menos dos instalaciones de la CIA fueron alcanzadas en marzo. Una de ellas fue la estación de la CIA en Arabia Saudita, ubicada dentro de la embajada estadounidense en Riad. La otra estaba situada en el este de Irak. Algunas fuentes afirmaron que también fueron atacadas otras instalaciones de la agencia, aunque se negaron a ofrecer detalles.
Un memorando de inteligencia apunta a Rusia
Un memorando interno de una agencia de inteligencia occidental, descrito por un funcionario de la región que tuvo acceso al documento, concluyó que Rusia probablemente desempeñó un papel en la selección de objetivos correspondientes a instalaciones regionales de la CIA.

El funcionario habló bajo condición de anonimato y pidió que no se revelara el origen preciso del informe.
Dos funcionarios occidentales destinados en el Golfo, que fueron informados sobre reportes de inteligencia, indicaron que los analistas creen que el ataque contra la embajada en Arabia Saudita involucró dos versiones mejoradas por Rusia de los drones iraníes Shahed.
Según esas fuentes, uno de los aparatos abrió un boquete en una parte vulnerable del exterior de la embajada y el segundo ingresó por esa abertura antes de detonar. No se registraron muertos ni heridos.
Aunque la asistencia rusa a Irán es de larga data debido a la estrecha relación entre ambos países, una ayuda específica para atacar instalaciones sensibles de la CIA sugeriría que Moscú está dispuesto a ir un paso más allá en sus esfuerzos por obstaculizar las operaciones estadounidenses, mientras Washington intenta poner fin a la guerra con Irán.

Las preocupaciones sobre un posible suministro de información de inteligencia por parte de Rusia aumentaron durante el fin de semana, después de que Irán atacara una base aérea estadounidense en Jordania, donde misiles balísticos impactaron sobre barracas del Ejército y causaron la muerte de dos soldados.
La Casa Blanca remitió las consultas a la CIA, que declinó hacer comentarios.
La misión de Irán ante las Naciones Unidas, el Ministerio de Defensa ruso y el gobierno saudita tampoco respondieron a los pedidos de declaraciones.
Instalaciones secretas
Los dos funcionarios occidentales señalaron que Rusia ayudó a Irán a mejorar la capacidad de sus drones Shahed para alcanzar objetivos con mayor precisión y sostuvieron que los analistas sospechan que esas versiones fueron utilizadas en el ataque de Riad.
Otra fuente afirmó que Moscú ayudó a Teherán a incrementar la precisión de sus Shahed-136 mediante el suministro del sistema de navegación satelital Kometa-M, que expertos consideran considerablemente más preciso y mucho más difícil de interferir que el sistema desarrollado por Irán.

The Wall Street Journal informó por primera vez en marzo que Rusia había proporcionado el sistema Kometa-M a Irán. El Kremlin rechazó esa versión y la calificó de “noticia falsa”.
Las instalaciones de la CIA en el extranjero incluyen las oficinas principales de la agencia en cada país, que tradicionalmente funcionan dentro de las embajadas estadounidenses y reciben el nombre de estaciones. Además, la agencia mantiene oficinas, casas seguras, centros logísticos y otros sitios dedicados a tareas de vigilancia y operaciones encubiertas.
La ubicación de esas instalaciones constituye uno de los secretos mejor protegidos de la comunidad de inteligencia estadounidense.
Las fuentes consultadas rechazaron revelar el número exacto y la ubicación de los sitios alcanzados por los drones iraníes. Una de ellas afirmó que fueron “más de uno y menos de una docena”, mientras que otra sostuvo que varias instalaciones resultaron afectadas.
¿Información de objetivos proporcionada por Rusia?
Los analistas de inteligencia estadounidenses también investigan si Irán utilizó datos de selección de objetivos suministrados por Rusia para el ataque contra la embajada en Riad, según las fuentes.

Sin embargo, persisten dudas. Algunas de las personas consultadas advirtieron que Irán podría haber apuntado simplemente contra la embajada estadounidense y haber impactado la estación de la CIA por casualidad.
De acuerdo con las fuentes, algunos analistas consideran que muy pocos países, aparte de Rusia, tendrían tanto la capacidad para obtener información de inteligencia tan sensible como el interés en utilizarla con fines militares contra Estados Unidos.
Daniel Hoffman, exjefe de estación de la CIA y exoficial de operaciones encubiertas, sostuvo que no le sorprendería que Moscú ayudara a Teherán a identificar instalaciones de la agencia estadounidense debido a la estrecha alianza estratégica entre ambos gobiernos.
“Comparten el interés de intentar reducir o incluso eliminar por completo la influencia de Estados Unidos en las esferas de influencia que ambos consideran propias”, afirmó.
Agencia Reuters



