
Los blancos se preparan para abandonar Zimbabwe
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HARARE.- Al tiempo que otro blanco era asesinado ayer por un grupo de desconocidos negros, el gobierno de Zimbabwe comunicó que iniciará, después de las elecciones del 24 y el 25 de este mes, la confiscación forzosa de 804 granjas, cuyos propietarios son en su mayoría blancos, para redistribuirlas entre la población negra.
El anuncio generó confusión y desaliento en los distritos agrícolas de la nación africana. Algunas familias blancas incluso empezaron a empacar sus pertenencias, ya que temen una ocupación inmediata.
La gaceta oficial del gobierno, en la que se publicó la lista de las granjas que serán expropiadas, afirma que sus dueños tendrán tiempo hasta el 2 de julio para presentar la oposición a la medida.
Las granjas que serán expropiadas abarcan alrededor de dos millones de hectáreas, aproximadamente un quinto de la tierra que pertenece a los blancos. También nueve negros perderán sus tierras.
Unos 4500 granjeros blancos poseen el 70 por ciento de los terrenos más productivos, a pesar de representar a una minoría racial (el 1 por ciento de la población).
Cerca de 14.500 zimbabuenses de origen británico se registraron en el consulado de Harare, la capital del país, en los últimos meses y se cree que la cifra podría alcanzar los 20.000. Pero la gran mayoría no desea volver a su nación, sino utilizar su origen británico para radicarse en Sudáfrica y Australia.
Mientras, los dirigentes de agricultores los instaron a evitar el pánico y usar los planes de apoyo comunitario programados, que contemplan ayudar a los granjeros a reubicar a sus familias, manejar el ganado y los cultivos existentes, y retirar los bienes de las casas.
Robert Mugabe, de 76 años y en el poder desde hace 20, dijo que no pagará ninguna compensación por las tierras expropiadas, delegando la responsabilidad al gobierno británico por el hecho de que los blancos recibieron territorios bajo el imperio colonial.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, rechazó ayer la iniciativa del gobierno de Zimbabwe y pospuso la visita de un alto representante de la organización.
Sigue la violencia
En tanto, la Unión de Granjeros Comerciales (UGC) informó que un blanco fue golpeado y estrangulado ayer por un grupo de negros en una zona residencial de la ciudad de Bulawayo, al sudoeste de Zimbabwe.
Las fuentes señalaron que la víctima no provocó a los agresores y que fue asesinada en una parada de ómnibus delante de varios testigos, sin que ninguno interviniera.
La UGC precisó que los agresores primero insultaron a la víctima y luego, después de matarla a golpes mientras gritaban "queremos nuestra tierra", festejaron su muerte. Según la UGC, uno de ellos llamó a alguien por el teléfono celular después del crimen y exclamó: "Hemos matado a un mukiwa (blanco)".
Este asesinato se produce a tan sólo dos días del crimen de Tony Oates, el quinto granjero blanco muerto a manos de los ocupantes de los latifundios. La esposa de Oates también fue duramente golpeada durante el ataque.
Desde febrero, los ex combatientes de la guerra de la independencia han ocupado 1500 granjas y presionan para que se acelere la redistribución de las tierras antes de las elecciones.
Aunque su cargo como presidente no está en juego -son comicios parlamentarios-, se trata de la primera vez que Mugabe y su partido, el ZANU, se enfrentan a la posibilidad de perder una elección, ya que el opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MCD) cuenta cada vez con más apoyo.
Por eso, durante la campaña electoral Mugabe prometió distribuir las tierras entre los negros, cueste lo que cueste. Al mismo tiempo, fomentó una campaña de violencia política e intimidación contra la oposición.





