
Los británicos recordaron los ataques de julio de 2005
Un aniversario en medio de fuertes medidas de seguridad
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LONDRES.- Cientos de familiares y sobrevivientes de los atentados terroristas del 7 de julio de 2005 contra los medios de transporte en Londres rindieron homenaje ayer a las 52 víctimas mortales y a los más de 700 heridos que dejaron los ataques.
La ceremonia se realizó en medio de máximas medidas de seguridad, después de que, hace apenas una semana, una célula de extremistas intentara hacer detonar coches bomba en Londres y en la ciudad escocesa de Glasgow. La policía advirtió ayer que la amenaza terrorista contra el Reino Unido no ha desaparecido, sino que es "real", "constante" y "mortífera".
El primer ministro Gordon Brown, junto con el alcalde de la capital, Ken Livingstone, y otras autoridades, colocaron una corona floral en la estación de King s Cross poco antes de las 9, la hora en la que hizo estallar sus explosivos el primero de los cuatro suicidas, entre las estaciones de Liverpool Street y Aldgate. Los atacantes, musulmanes nacidos en Gran Bretaña, accionaron los explosivos en tres trenes del subterráneo y un colectivo. La mayoría de las muertes se produjeron en la explosión entre las paradas de King s Cross y Russell Square.
El homenaje se vio opacado por la revelación de que numerosos sobrevivientes aún no fueron indemnizados. "Esto es algo que nos acompañará el resto de nuestras vidas", dijo uno de ellos, Georg Roskilly..
En Hyde Park, el pulmón verde del centro de Londres, se erigirá un monumento en recuerdo de las víctimas.
Mientras tanto, un tribunal londinense ordenó ayer la prisión preventiva para uno de los presuntos terroristas de Glasgow, el médico iraquí Bilal Abdullah, el primero de los ocho arrestados que fue acusado formalmente en relación con los atentados frustrados de la semana pasada.



