Los griegos, entre el alivio y la prudencia
El gobierno de Papandreu prometió más ajustes
1 minuto de lectura'
ATENAS (DPA).– Tras el acuerdo alcanzado entre los jefes de Estado de los 17 países de la eurozona, los griegos amanecieron ayer aliviados y esperanzados.
El resultado de la cumbre de anteayer en Bruselas provocó una mezcla de alegría y prudencia entre los griegos, muchos de los cuales siguieron por televisión o radio hasta altas horas de la noche las deliberaciones de la reunión extraordinaria, en la que se decidió el destino no sólo de Grecia, sino del euro en su conjunto.
A la mañana siguiente, con la certeza tranquilizadora de no haber sido dejados en la estacada por sus socios, faltaba, sin embargo, un entendimiento completo de las complejas decisiones técnicas y conceptos financieros.
La mayoría de la población, empero, entendió el mensaje central. "Alguien nos ha lanzado en el último minuto un salvavidas y nosotros lo agarramos en el aire", resumió Theodoros Ioannidis, un farmacéutico que vive en Atenas. "Un profundo respiro", tituló, por su parte, el diario conservador ateniense Kathimerini.
El país cuenta con una importante mano de obra calificada y los griegos tienen ahora la certeza de que sus bancos seguirán teniendo liquidez, independientemente de la valoración de las agencias de calificación sobre la deuda griega.
"Hay un gran suspiro de alivio para la economía griega y esto será traspasado gradualmente a la economía real. Pero de ninguna manera, esto significa que podemos relajar nuestros esfuerzos", sostuvo, por su parte, el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos.
Los poderosos sindicatos griegos, en tanto, comprendieron que ésta es la última oportunidad para sanear las finanzas estatales. "Nuestros socios no nos volvieron la espalda cuando estábamos a un paso de la suspensión de pagos", indicó el diario ateniense Ta Nea.




