
Los hijos de Monica Lewinsky
Por Mario Diament
1 minuto de lectura'
MIAMI.- Desde los dos extremos de la profesión periodística, ambos son hijos de Monica Lewinsky (del escándalo). Porque es indudable que Matt Drudge y Steven Brill no disfrutarían de la notoriedad que han alcanzado en las últimas semanas de no haber sido por las presuntas trapisondas de la ex pasante en la Oficina Oval.
Drudge, quien hasta hace unos años vendía remeras en la boutique de la televisora CBS, es el editor de The Drudge Report, un irreverente espacio en Internet (www.drudgereport.com) que comenzó en 1995, y desde el cual lanzó al mundo la primicia de que Clinton estaba siendo investigado por una presunta relación sexual con una pasante.
Brill es el editor de Brill´s Content, revista dedicada a examinar críticamente la labor de la prensa y en cuyo primer número (que aún no ha salido a la venta), el fiscal Kenneth Starr admite haber filtrado a los periodistas algunas de las revelaciones que estaban siendo escuchadas secretamente por el Gran Jurado que examina las acusaciones contra Clinton.
Ambos comparten el haber sido catapultados a la fama gracias a esta fábrica infatigable de celebridades que es la investigación de las andanzas extramaritales del presidente, pero eso es lo único que tienen en común.
A los 31 años, Drudge representa todo aquello que los periodistas serios detestan. Un buscavidas sin formación (abandonó la escuela después de que su promedio tocara fondo), que hasta hace algunos años se dedicaba a revisar los tachos de basura de las celebridades de Hollywood en procura de algún dato comprometedor, y hoy conduce una pocilga informativa en Internet donde conviven rumores, chismes, dudosas estadísticas y verdades a medias, puestas a la vista del mundo sin demasiado rigor.
Precisamente una de estas incursiones de Drudge en el campo de los chismes no verificados -la afirmación de que Sidney Blumenthal, el asesor presidencial, golpeaba a su esposa - le ha costado una demanda judicial por 30 millones de dólares.
Pero Drudge no podría sentirse más satisfecho. No se considera un chismoso sino "un reportero de la ciudadanía" y asegura tener las mejores fuentes del negocio. Fue el primero en revelar que el comediante Jerry Seinfeld estaba exigiendo un millón de dólares por episodio a la NBC; el primero en anunciar que Connie Chung, quien conducía el noticiero de la CBS, estaba a punto de ser despedida, y el que tuvo la primicia de que Bob Dole había elegido a Jack Kemp como compañero de fórmula. En el ínterin hubo, claro, gran cantidad de supuestas exclusivas (como la historia de que Paula Jones había notado un águila tatuada bajo el cinturón de Clinton) que terminaron siendo groseros errores. Pero entonces llegó la historia de Lewinsky.
Hace pocos días, cuando debió enfrentar a la elite de la profesión como orador invitado de la reunión mensual del Club de la Prensa en Washington, Drudge recordó que cuando apretó la tecla que disparó la historia de Lewinsky al ciberespacio, no pudo evitar derramar algunas lágrimas, porque comprendió que, de allí en más, nada en su vida sería igual.
No se equivocó. Su espacio en Internet recibe más de seis millones de visitas mensuales y sus suscriptores son más de 100.000. Su nombre ha aparecido virtualmente en cada diario del planeta y la cadena de televisión Fox lo acaba de contratar para conducir un programa que comenzará hoy y que lo convierte en el conductor de un programa nacional más joven de la historia de la TV.
Como contrapartida, Steven Brill no despierta otra cosa que respeto y una medida considerable de temor entre sus colegas. Aunque su nombre no había alcanzado hasta ahora difusión masiva, era ya legendario en el medio por su extraordinaria tenacidad profesional y su implacable metodología interrogativa, capaz de hacerle soltar información a la fuente más reacia.
Aunque de orígenes humildes, hizo una fortuna como creador de la revista American Lawyer (El abogado americano) y el canal de cable Court TV, que transmite en directo desde las cortes de Justicia. Su más reciente aventura es la revista Brill´s Content, desde la cual se propone fustigar las debilidades, vanidades e inexactitudes informativas de los medios de comunicación. El número cero de su publicación, cuya salida está prevista para el 29 del actual, incluye títulos como "Los 10 periodistas más perezosos de la Casa Blanca" y "Los tres reportajes más pueriles de Diane Sawyer."
Que su entrevista con Starr haya provocado la reacción que provocó, aun antes de que la revista llegue a los quioscos, augura que Brill´s Content tendrá, sin duda, uno de los lanzamientos más promocionados de la historia.


