
Lula: "No piensen que se librarán de mí"
Una multitud homenajeó en Recife al mandatario brasileño, que pasado mañana le entregará el poder a Dilma Rousseff
1 minuto de lectura'
RIO DE JANEIRO.- Dejar el poder es difícil y más aún cuando se es el mandatario más popular de la historia del país. Cuando faltan 48 horas para que se despida de la presidencia de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva no pudo contener las lágrimas durante un homenaje en su estado natal, donde prometió a los brasileños que no se librarán de él fácilmente y exhortó a sus seguidores a apoyar a su sucesora, Dilma Rousseff.
Aclamado por una multitud, exaltado y emocionado, Lula estalló en llanto tres veces durante el acto que se realizó anteanoche en su honor en Recife, estado de Pernambuco, no muy lejos del humilde poblado rural de Caetés, donde nació 65 años atrás. En su discurso, plagado de referencias divinas, se proclamó un elegido de Dios y hasta bromeó con que podría convertirse en pastor.
"Dejo apenas la presidencia, pero no piensen que se librarán de mí, porque estaré en las calles de este país ayudando a resolver los problemas de Brasil", aseguró desde el palco montado en la plaza Marco Zero. "Estoy agradecido a Dios. De no haber sido por el dedo de Dios, no sería normal que un pobre de Caetés, que huyó del hambre, se convirtiera en presidente. El que no cree en Dios, debe creer", resaltó, para luego agregar que en el futuro se veía "haciendo un sermón" en este mismo lugar.
Fieles no le faltarían, a juzgar por el fervor que transmitían las miles de personas que se acercaron para vivar y saludar a este ex obrero metalúrgico y líder sindical que en 2003 llegó al Palacio del Planalto luego de haber sufrido tres derrotas consecutivas, en las elecciones de 1989, 1994 y 1998.
Se refirió a esas traumáticas experiencias como un aprendizaje clave, y recordó que en 1989 una mujer muy pobre de Recife le dijo que no votaría por él porque tenía miedo de perder lo poco que poseía por las políticas de extrema izquierda que entonces defendía.
"Volví a casa y le dije a Marisa [su esposa] que me sentía asustado, porque la gente a la que yo quería ayudar me tenía miedo. Y Marisa me dijo: «Vuelve a intentarlo, porque algún día resultará»", relató.
También admitió que no pudo hacer todo lo que hubiese querido en estos ocho años de gobierno, pero afirmó que su sucesora, Rousseff, completará su trabajo.
"La palabra de orden es apoyar a la compañera Dilma. Ella hará mucho más", destacó el popular presidente, que ayer recibió otro curioso homenaje: la empresa Petrobras decidió rebautizar como Campo Lula el enorme yacimiento submarino de Tupi -frente a las costas de Río de Janeiro-, del cual se prevé extraer unos 6500 millones de barriles de petróleo en los próximos cinco años.
Récord en popularidad
Por otro lado, una encuesta del Instituto Sensus confirmó que la aprobación del mandatario se encuentra estos días en el récord histórico del 87%, mientras que la de su gobierno en general se ubica en el 83% gracias a los exitosos planes sociales implementados.
El 69,2% de los encuestados estimó además que la presidenta electa, Rousseff, realizará una administración muy buena o buena, mientras que el 17,6% cree que será regular y sólo el 6,4% pronostica un gobierno malo o pésimo.
En Brasilia, en tanto, a toda marcha avanzaban ayer los preparativos para la asunción de la primera presidenta mujer de Brasil, que tendrá una impronta bien femenina.
Para empezar, Rousseff -divorciada- irá sola a bordo del elegante Rolls Royce descapotable que la llevará hasta la ceremonia en el Congreso. En otro auto, atrás, irá el vicepresidente, Michel Temer, y un poco más atrás lo harán la madre, la hija y la tía de la mandataria electa (madre y tía vivirán con ella en el Palacio de la Alvorada, la residencia oficial del Poder Ejecutivo brasileño).
Y, por primera vez, la guardia de seguridad en torno del vehículo presidencial estará conformada por seis agentes mujeres del Gabinete de Seguridad Institucional.
La Explanada de los Ministerios y la Plaza de los Tres Poderes estarán además decoradas con imágenes de mujeres que hicieron historia en Brasil, como la esclava Chica da Silva, la revolucionaria Anita Garibaldi, la enfermera Ana Neri, la compositora Chiquinha Gonzaga, la poetisa Cora Coralina, la actriz Leila Diniz y la médica Zilda Arns, entre otras.
También serán todas mujeres las cantantes que encabezarán los principales shows del festejo: Elba Ramalho, Fernanda Takai, Gaby Amarantos, Mart'nália y Zélia Duncan.


