
Lula vulnera la patente de un remedio para el sida
Por Carlos Turdera Para LA NACION
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SAN PABLO.- El gobierno de Brasil sorprendió ayer al anunciar que ignoraba la patente del remedio Efavirenz, del laboratorio norteamericano Merck Sharp & Dohme, utilizado para el tratamiento de pacientes con sida. El país puede ahora reemplazar el medicamento por una droga genérica importada, probablemente de India, o iniciar su fabricación en el propio país.
"Estamos dando un paso importante. Ahora es con este remedio, pero también podemos hacer lo mismo con otros en la medida en que sea necesario", dijo el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, tras rubricar ayer el decreto. El gobierno calcula un ahorro de 30 millones de dólares anuales con la medida.
El Efavirenz es un antirretroviral que se usa en la red pública hospitalaria brasileña para el tratamiento de 75.000 portadores de VIH. Fue justamente del Ministerio de Salud de donde salió la sugerencia a Lula de determinar la "licencia compulsiva", figura jurídica que, en la práctica, significa la quiebra de patente. "Tuvimos demasiadas reuniones con el laboratorio y no nos presentaron ninguna propuesta seria", dijo el ministro de salud José Temporão.
Sin embargo, la medida representó un duro golpe para los laboratorios. "Es un mal precedente en lo que se refiere al respeto de la propiedad intelectual y crea una sensación de inseguridad jurídica que podrá afectar negativamente las inversiones extranjeras en el país", dijo a LA NACION Adriana Machado, directora de Asuntos Estratégicos de la American Chamber of Commerce (Amcham), que representa a más de 6000 firmas norteamericanas que actúan en Brasil, entre ellas Merck.
Reconociendo el carácter "soberano" de la medida -estipulada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la propia ley de propiedad industrial brasileña-, la ejecutiva de la Amcham cuestionó, no obstante, su "corto alcance".
Las negociaciones vienen desde noviembre de 2006, cuando el gobierno solicitó al laboratorio que redujese el precio del comprimido de 600 mg de 1,59 a 0,65 dólares, y afirmó que puede comprar un genérico por 0,45 dólares. Merck respondió con una reducción de 30% en el precio o un "paquete" de 580 dólares por paciente por año. El Ministerio consideró insuficiente la contraoferta y declaró la semana pasada la utilidad pública del medicamento, instancia previa para llegar a la medida obligatoria.

