
Más de cien quejas sobre los franceses
Por Mary Blume Del International Herald Tribune
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PARIS.- Después de la luna de miel comienzan los reproches y, en efecto, después del fin de la Segunda Guerra Mundial el gobierno norteamericano se vio obligado a atender y calmar el mal humor de sus tropas con folletos como el titulado "29 quejas sobre los filipinos". Evidentemente, una cifra tan exigua no serviría en el caso de Francia: el folleto correspondiente llevó por título "112 quejas sobre los franceses".
Publicado a fines de 1945, cuando la euforia de liberar y ser liberado se agrió y dio paso al resentimiento recíproco, el folleto fue reimpreso en 1994 para celebrar el 50° aniversario del Día D. Hace unos meses, en la región francesa de Bretaña, Balbino Katz, editor de una revista de historia francesa, halló una copia en una feria americana e imprimió extractos que llamaron la atención de la editorial Le Cherche Midi, de París. Fue publicado el mes pasado con un título muy distinto: "Nuestros amigos los franceses."
"El título tiene el propósito de recordar a los franceses que, a pesar de las discrepancias entre los respectivos gobiernos, los norteamericanos todavía son nuestros amigos", comentó el editor francés del folleto.
¡Y qué amigos! Los franceses -se quejan los soldados norteamericanos- son groseros, deshonestos, haraganes. Su moral flaquea y hieden. Comen ranas. No soporto a los franceses y jamás los soportaré, indica la queja número 5. Nadie les pide que les caigan bien, señala la respuesta. Pero tenerles antipatía no les sirve de nada. Traten de comprenderlos.
El autor anónimo del folleto presenta las quejas precisa y sucintamente. ¿Son mercenarios los franceses? Los franceses piensan que el soldado norteamericano que vende jabón y cigarrillos en el mercado negro también es un mercenario. ¿Beben mucho los franceses? Eso es lo que ellos dicen de los norteamericanos. Pero no se verá nunca un francés borracho. ¿Son inmorales las francesas? Depende de cuáles. Evidentemente, es más fácil conocer a aquellas que lo son.
Según Andrew Thomson, un inglés que escribió una tesis doctoral en 1996 sobre los norteamericanos en Francia entre 1944 y 1945, a casi todos los norteamericanos que se preparaban para el desembarco en Normandía les habían entregado la versión oficial de la Guía de Bolsillo de Francia, y en vísperas de emprender la marcha sólo uno de cada cuatro soldados no sabía francés. Las tropas que los relevaron estuvieron mucho menos adiestradas y eran mucho menos disciplinadas.
Ya en Normandía, los intensos bombardeos y los delitos graves habían provocado resentimientos disipados sólo por la liberación de París poco después. Durante los 12 meses siguientes las relaciones se deterioraron, y una encuesta realizada en agosto de 1945 reveló que la mitad de los soldados norteamericanos tenía una opinión desfavorable de los franceses.
De acuerdo con Thomson, los norteamericanos pensaban que los franceses no dedicaban la suficiente energía en la reconstrucción de su país y que eran ladrones. Los franceses se sintieron agraviados por el tardío reconocimiento del gobierno provisional por parte de los norteamericanos, y tomaron a mal su blando tratamiento de los prisioneros alemanes y su comportamiento indebido con las mujeres francesas.
Preferencia por los alemanes
Uno puede andar en automóvil por París sin ver trabajar a nadie, expresa la queja número 52. Depende del lugar en que esté y adónde mire, replica el autor. Y en todo caso, ¿cómo logró usted tener el tiempo y la nafta para andar en automóvil por París?
El capítulo más desalentador del folleto abarca 13 quejas que muestran cierta preferencia por los dúctiles alemanes en contraste con los rebeldes franceses. Los alemanes respetan la ley, indica la queja número 71. Acatan las leyes, coincide el autor. Incluso las bárbaras y atroces. Obedecieron al káiser Guillermo y a Hitler.
Queja número 78: "Los franceses realmente no presentaron batalla contra los alemanes. Sencillamente se dejaron invadir por ellos". Respuesta: "Nadie -y menos aún los propios franceses- pretenderá negar la enormidad de la derrota y la humillación que Francia sufrió en 1940. El alto mando militar francés fue trágicamente inapropiado. Pero eso no significa que los franceses no hayan realmente presentado batalla... Un total de 368.000 bajas en seis semanas no es algo que pueda pasar así nomás".
No son pocas las quejas que pasaron al terreno de las frases gastadas e incluso al campo de las decisiones políticas. ¿A quién le importan los franceses si, total, no tendrán poder?, pregunta la queja número 21. En 1945 la respuesta era: "No es un problema del que tengamos que ocuparnos. Pero sí lo es preocuparnos por la preservación de la paz y las cuestiones políticas en el mundo. Y Francia representa una parte importante del mundo".
Eso era entonces. Ahora, Andrew Thomson, que creó una agencia de turismo, afirmó que su negocio va de mal en peor. "Mi correo electrónico se redujo a la mitad debido a todos los conflictos norteamericanos con Francia". Por otro lado, el editor de "Nuestros amigos los franceses" comentó que las primeras tres ediciones ya se han agotado. "Quizás -añadió- eso compense nuestras pérdidas en los Estados Unidos."


