
Matan a uno de los jefes de Hezbollah
Imad Mughniyeh, acusado por los atentados contrala AMIA y la embajada de Israel, murió al volar su auto por una bomba
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BEIRUT.- Uno de los terroristas más buscados y escurridizos del mundo, Imad Mughniyeh, presunto jefe de operaciones del grupo libanés Hezbollah y acusado de múltiples atentados, entre ellos los perpetrados contra la AMIA y la embajada de Israel en Buenos Aires, murió anteanoche por la explosión de un coche bomba en Damasco.
Mughniyeh figuraba en la lista de terroristas más buscados por Israel y por Estados Unidos, que ofrecía 5 millones de dólares por su cabeza.
Hezbollah, que es apoyado por Irán y Siria, acusó a Israel de haber ordenado el atentado. También Teherán culpó a Israel y condenó el asesinato como "otro descarado ejemplo del terrorismo de Estado del régimen sionista".
Israel, que ha sido acusado de numerosos asesinatos de extremistas en países árabes, negó cualquier participación en el atentado de anteanoche.
La muerte de Mughniyeh amenaza con intensificar las tensiones entre Israel y Hezbollah, que se enfrentaron en una sangrienta guerra en el Líbano en 2006. Algunas figuras cercanas al grupo terrorista llamaron ayer a realizar ataques contra Israel, en respuesta por el asesinato de su líder.
Buscado desde hace más de dos décadas, se cree que Mughniyeh, que se habría sometido a varias cirugías estéticas, se movía secretamente entre el Líbano, Irán, Siria y Turquía usando más de 40 pasaportes falsos. Nunca apareció ni habló con los medios, y durante años fue imposible conseguir una fotografía suya.
Finalmente, el líder terrorista, de 45 años, murió en la capital siria, tras la explosión de una bomba colocada debajo de un auto estacionado en el exclusivo barrio de Kafar Soussa. Testigos dijeron que Mughniyeh había salido de una ceremonia en una escuela iraní cercana y estaba a punto de subir a su auto cuando éste explotó. La potente detonación dañó otros 10 autos estacionados en las cercanías.
Fuentes en Siria dijeron que Mughniyeh iba a reunirse en Damasco con el canciller iraní, Manuchehr Mottaki, cuya llegada a la capital siria había sido anunciada para anoche.
"Tras una vida plena de sacrificios y logros (...) Imad Mughniyeh (...) murió como mártir a manos de los sionistas israelíes", anunció Hezbollah.
Este asesinato es el primer golpe contra la cúpula del grupo desde 1992, cuando un ataque mató a su entonces secretario general, Abbas Musawi.
Por su parte, Siria condenó el "cobarde acto terrorista" contra el líder libanés. La presencia de Mughniyeh en Damasco podría indicar que el gobierno de Bashar Assad lo estaba protegiendo. Siria ha sido acusada reiteradamente por Estados Unidos de permitir la presencia de terroristas en su territorio.
Mughniyeh era acusado por Israel y por la justicia argentina de haber participado en el atentado contra la embajada de Israel en Buenos Aires, en 1992, que dejó 29 muertos, y en el ataque contra la sede de la AMIA, en 1994, en el que murieron 84 personas.
Jefe de seguridad del grupo terrorista durante los turbulentos años de la guerra civil del Líbano (1975-1990), fue quien organizó los primeros grandes atentados suicidas contra blancos norteamericanos: los ataques de 1983 contra la embajada de Estados Unidos y los cuarteles militares en Beirut, que dejaron más de 300 muertos.
Estados Unidos también lo acusaba de haber planificado el secuestro de un avión comercial de la TWA en 1985, en el que murió un norteamericano.
Antes de que apareciera en escena el jefe de la red Al-Qaeda, Osama ben Laden, Mughniyeh era el terrorista más buscado por Washington, que ofrecía 25 millones de dólares por él.
Israel también lo acusaba del secuestro de dos soldados israelíes en la frontera libanesa, a mediados de 2006, el hecho que desató la guerra.
Aunque el gobierno israelí negó oficialmente haber participado en el asesinato, miembros del gabinete del primer ministro Ehud Olmert celebraron su muerte. "[Mughniyeh] hizo más daño a Israel que a cualquier otro país. No sé quién lo mató, pero habría que felicitarlo", dijo el ministro de Medio Ambiente, Gideon Ezra.
"Asesino"
También el Departamento de Estado festejó el ataque. "El mundo es un lugar mejor sin este hombre. Era un asesino de sangre fría -dijo el vocero de esa cartera, Sean McCormack-. De una forma u otra, se hizo justicia."
En el Líbano, la muerte de Mughniyeh amenaza con agitar aún más la crisis política que divide al país, en el que la oposición liderada por Hezbollah está empantanada en una lucha por el poder con el gobierno, respaldado por Occidente.
Apenas se conoció su muerte, decenas de dolientes se acercaron al barrio Moujamaa al-Shouhada, bastión de Hezbollah en Beirut. En el pueblo de Tary Dibba, en el sur del país, donde nació Mughniyeh, se izaron banderas negras y los comercios cerraron sus puertas, en señal de duelo.
Hezbollah convocó a sus seguidores a asistir masivamente al funeral, que se celebrará hoy en Beirut.
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