
Mea culpa de Kohl por la reunificación de Alemania
El ex canciller dijo que hubo errores
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BERLIN (EFE).- El ex canciller alemán Helmut Kohl reconoció por primera vez que su célebre predicción de que Alemania del Este vería "paisajes florecientes" tras la reunificación en 1990 fue "producto de la euforia" de esa época.
En un acto electoral de su partido, la Unión Cristianodemócrata de Alemania (CDU), en Strausberg, en el estado federado de Brandeburgo -donde se celebrarán elecciones regionales el próximo domingo-, Kohl reconoció errores en el diseño del proceso de la reunificación alemana, informó ayer el sitio de Internet Focus on-line.
Según admitió el ex canciller, él y otros políticos subestimaron las dificultades del proceso de la reunificación, añadió Focus on-line.
Brandeburgo, como todo el país y en especial el resto de estados federados del antiguo territorio germano-oriental, vive en las últimas semanas movilizaciones contra los recortes sociales de las reformas del gobierno de Gerhard Schröder.
Esa región tiene un primer ministro socialdemócrata, Matthias Platzek, que gobierna gracias a lo que en Alemania se llama "gran coalición" con los cristianodemócratas; pero los últimos sondeos predicen un aumento de votos para los poscomunistas y el ingreso de la ultraderecha en el Parlamento regional.
Kohl lanzó una advertencia a los electores contra los partidos "extremistas", calificación en la que englobó tanto a la ultraderecha como a los poscomunistas. Acusó a ambos de no haber aprendido nada de la historia y de subsistir gracias a las dificultades del país.
Strausberg era la sede del Ejército Nacional del Pueblo (NVA) en tiempos de la República Democrática de Alemania (RDA) y los poscomunistas alcanzaron allí, en las elecciones municipales de octubre del año pasado, el 41,9% de los votos, mientras que la CDU se tuvo que conformar con el 12,8%.
Hace una semana, el propio Schröder se había manifestado alarmado por el avance de los partidos ultraderechistas en estados del este del país y los había acusado de perjudicar a Alemania también en el nivel de política exterior por ahuyentar la inversión extranjera.
Miles de alemanes protagonizaron el mes pasado masivas protestas contra las impopulares reformas del gobierno para recortar los beneficios de desempleo (a partir de 2005), un plan ideado para rescatar la economía alemana de tres años de estancamiento.



